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Collar y tiroides

publicado a la‎(s)‎ 17 nov. 2017 4:03 por Ana Masoliver   [ actualizado el 17 nov. 2017 9:56 ]

Collar y tiroides

¿Puede el uso del collar provocar cambios en el comportamiento de tu perro?

Ya hemos hablado muchas veces de las nefastas consecuencias, físicas y emocionales que tiene para nuestros perros la utilización de collares de ahogo y semi ahogo (cordinos, martingale…) o pinchos pero hoy vamos a ir más allá, vamos a analizar si el uso del collar convencional puede provocar alteraciones en el comportamiento de nuestro perro. 

Uno de los motivos más relevante pero menos conocido y tenido en cuenta a la hora de poner un arnés a nuestro perro en lugar de un collar convencional, son los daños que se pueden producir en la glándula tiroides y sus consecuencias.


La tiroides es una pequeña glándula que se encuentra en la parte frontal del cuello del perro, tiene forma de mariposa con un lóbulo a cada lado de la traquea. La hormona tiroidea juega un papel muy importante en la regulación del metabolismo y en el funcionamiento adecuado del cuerpo. Es necesaria para el buen funcionamiento del corazón, pulmones, sistema digestivo, la piel y el cerebro, así como para fortalecer el pelo y los huesos. Tiene un funcionamiento complejo sometido a complicados mecanismos de control que hasta ahora no se conocen en su totalidad en el perro, pese a ello, hay indicios que sugieren un mecanismo regulador similar al descrito en la rata y el hombre.


Una de las afecciones de la tiroides descritas en veterinaria es el hipotiroidismo, un trastorno en el que las glándulas tiroides tienen poca actividad y no secretan la suficiente hormona tiroidea provocando que su metabolismo sea más lento de lo que debería. Algunos de los síntomas de un perro con hipotiroidismo son:
  • Falta de energía. 
  • Aumento de peso sin aumento del apetito. 
  • Poca tolerancia a lo frío, ritmo cardíaco lento. 
  • Cambios en la piel - sequedad, pérdida de cabello, decoloración y engrosamiento, infecciones bacterianas. 
  • Infecciones crónicas, incluyendo de piel y oídos. 
  • Desarreglos hormonales - celos muy irregulares o ausencia de celos.
  • Cambios significativos en el comportamiento como depresión, agresión, ansiedad, compulsión, convulsiones. 
En el caso del hipotiroidismo, al menguar la producción de hormonas y reducir el metabolismo del cuerpo, también disminuyen los niveles de serotonina (estabiliza el estado emocional ante situaciones de tensión), norepinefrina (responsable de la respuesta de lucha o huida), y ácido gamma-aminobutírico (GABA) (ayuda a controlar el miedo y la ansiedad cuando las neuronas se sobreexcitan) en el cerebro

La relación de la tiroides y el estado de ánimo es muy estrecha. Es difícil tener alterados los niveles hormonales tiroideos y no notar una severa inestabilidad física y emocional. Las variaciones en los niveles hormonales inciden de manera directa no solo físicamente sino también cognitiva y emocionalmente. La tiroides es muy sensible a los estímulos sicológicos, algunas de las emociones que más relación guardan con la tiroides son la ira, la rabia o el enfado.

¿Crees que el uso del collar, que continuamente roza, golpea, presiona, ahoga. etc... la tiroides, puede alterar su funcionamiento y provocar cambios en el comportamiento de tu perro? Ante la duda merece la pena utilizar un arnés.

https://ddd.uab.cat/pub/clivetpeqani/11307064v16n2/11307064v16n2p111.pdf
http://www.webveterinaria.com/virbac/news19/hipotiroidismo.pdf
https://historiasveterinarias.wordpress.com/tag/glandula-tiroides/
https://mascotas.mercola.com/sitios/mascotas/archivo/2014/06/12/sintomas-de-hipotiroidismo-en-perros.aspx
https://lamenteesmaravillosa.com/tiroides-y-estado-de-animo-cual-es-su-relacion
https://psicologiaymente.net/neurociencias/serotonina-hormona

20 mandamientos para el dueño de un perro

publicado a la‎(s)‎ 27 oct. 2017 9:03 por Ana Masoliver   [ actualizado el 27 oct. 2017 12:29 ]

20 Mandamientos para el dueño de un perro

  1. Los perros aprenden de todo lo que les rodea. 
  2. Si controlas mucho a un perro, él aprenderá que tiene que controlar a otros individuos.
  3. Si permites a tu perro explorar y experimentar sin tu ayuda, aprenderá a resolver problemas cotidianos. 
  4. Si permites que tu perro se equivoque, aprenderá de las experiencias. 
  5. Si le muestras hostilidad a un perro, él aprenderá a defenderse. 
  6. Si se es justo con el perro, el aprenderá a confiar. 
  7. Si educas a un perro con miedo, dolor o malestar, aprenderá a temerte. 
  8. Si se sobre protege al perro con frecuencia, será un perro inseguro. 
  9. Si el perro crece sintiéndose seguro, aprenderá a confiar en lo que le rodea. 
  10. Si se desautoriza al perro con frecuencia, se desarrollará en él sentimientos contradictorios hacia nosotros y bajará su auto estima. 
  11. Si las iniciativas del perro son aceptadas con regularidad, aprenderá a sentirse entendido y bien consigo mismo. 
  12. Si se es tolerante con el perro, aprenderá a ser paciente.
  13. Si se estimula al perro en lo que hace, ganará seguridad en sí mismo.
  14. Si el perro vive en una atmósfera amigable y se siente necesario, aprenderá a generar esa atmósfera en otros entornos. 
  15. Concéntrate en el desarrollo de lo bueno del perro de tal manera que no quede lugar para lo malo. 
  16. Escucha a tu perro y atiende lo que le pasa en cada momento. 
  17. Respeta a tu perro aunque haya cometido un error, puede repararlo si le das las herramientas y la oportunidad de hacerlo. 
  18. Estate dispuesto a ayudar si tu perro necesita algo, pero también estate dispuesto a pasar desapercibido si puede hacerlo solo. 
  19. Ayuda al perro a superar progresivamente lo que más le cuesta. Hazlo llenando su entorno de respeto, calma, silencio y empatía. 
  20. Cuando te dirijas a tu perro, hazlo siempre de la mejor manera. Dale lo mejor que hay en ti.

Educación Canina Ana Masoliver

Soy un perro de exposición

publicado a la‎(s)‎ 24 dic. 2015 5:03 por Ana Masoliver   [ actualizado el 24 dic. 2015 5:20 ]

Soy un perro de exposición

Artículo escrito por Izaskun Arenas Moreno e ilustrado por Jorge Otero sobre las exposiciones caninas. 
Esperamos poder haceros llegar aunque sólo sea una mínima parte de lo que allí vimos, sentimos y escuchamos.


Hola. Mi nombre es Namuk, y soy un perro precioso. Cumplo el estandar de mi raza y soy un gran campeón.

Quiero hablaros de mi vida. Como buen perro que soy tengo mis inquietudes, mis necesidades, mis gustos. Me gusta el olor de la hierba fresca por las mañanas y me vuelve loco pasear con calma, sin prisas, parándome en cada hoja seca o rama que tanta información me regala de mi entorno. Me hace sentir seguro comprobar en ese primer paseo que todo está en orden y no hay de qué preocuparse. Percibir esa familiaridad y saber que no estoy en terreno hostil es lo más importante en mi vida, pues esto garantiza que no corro peligro. Por esto me entrego al paseo concienzudamente pues e suna tarea de vital importancia ocuparme de mi seguridad.

Cuando voy a un lugar nuevo necesito tiempo y calma para explorarlo. Me encanta la naturaleza donde puedo corretear sin peligros y a mi aire, y poder estirar las patas y sentir el viento en mi cara y la tierra húmeda acariciando mis almohadillas.
















































"Querido Namuk, demuestras con creces que ciertamente eres un campeón pues a duras penas puedes moverte y respirar a la vez. Nadie se da cuenta de que no llegas al suelo, de que estás en un ambiente que te aterra pues nada te es familiar y hay a tu alrededor miles de perros a los que no puedes analizar, ni conocer. Sólo puedes sentir su miedo, que es igual que el tuyo. No hay briznas de hierba, hay suelo frío y duro impregnado de tantos olores que colapsan tu cerebro. Sonidos de ladridos incesantes y desesperados donde debería haber cantos de pájaros. No tienes libertad de movimiento, a veces hasta te cuesta mantener el equilibrio colgado permanentemente de un cordel que estrangula tu cuello. Es imposible Namuk, aquí no tienes ni una mínima posibilidad de sentirte tranquilo."

Otra cosa que ocupa un lugar importantísimo en mi vida es el contacto social. Me aporta tanta paz interior. Me gusta conocer perros nuevos, sin prisa, sin presión, con respeto y educación. Nosotros los perros tenemos un lenguaje silencioso magnífico especializado en la evitación de conflictos, porque somos seres pacíficos y cordiales. Para poder desarrollarlo necesitamos libertad de movimientos, que no interrumpan nuestras conversaciones, que no las fuercen. También es necesario espacio para poder poner en práctica todas las habilidades comunicativas con las que nacimos. Somos muy muy curiosos y es vital para nosotros socializarnos pues es una forma de ganar confianza y sentirnos con la autoestima por las nubes.










































































































"Querido y resignado Namuk, barrotes, barrotes y más barrotes que, paradójicamente son los que te dan un mínimo de seguridad. Dormir es imposible, dormitar a veces, de puro agotamiento es la única opción. Tu mirada confusa, ves pasar el mundo sin entender nada. Solo deseas que el día termine sin perder la esperanza. Miras a ese humano que está demasiado nervioso para leer tus ojos, le esperas y te resignas."

Otra cosa que llena mis días es mi relación contigo humano mío. No sabría cómo explicarte lo que significas para mí. Nací dispuesto a confiar mi vida a tus decisiones, preparado para acompañarte, comprenderte, ayudarte y enseñarte. Por ti y contigo iría al fin del mundo porque me das la vida, la seguridad que necesito pero siempre dejándome ser yo mismo, sin subestimarme. Respetando mis decisiones, escuchándome y entendiéndome, conociéndome y aceptando cosas que para ti son incomprensibles, como muchas tuyas que para mi también lo son. Nuestra relación no es otra cosa que el amor más puro, recíproco, empático, respetuoso. Formamos una alianza perfecta y equilibrada. Gracia humano mío por tratar de hacerme entender, o al menos aceptar como algo no peligroso este mundo de locos al que me has traído y que no está hecho para mí. Por ti me adapto y sacrifico lo que sea necesario.







































"Querido y decepcionado Namuk, los humanos están demasiado ocupados hoy en alimentar su ego como para darte una explicación que puedas entender. Se te fuerza a poner posturas incómodas, a estarte quieto cuando lo que te apetece es salir corriendo de allí. Tienes que soportar que te toquen y manipulen violando tu espacio personas que no conoces y que resultan amenazantes. Absolutamente todos tu códigos y valores son pisoteados, todos menos uno, tu belleza y perfección. Esa que a ti no te sirve para nada, porque , como buen perro que eres, te vales de principios mucho menos efímeros. Esos principios te hacen grande. Tu no juzgas a tu humano jamás, bajo ninguna circunstancia."


Quisiera hacer una reflexión personal. Sabiendo lo que se a día de hoy acerca de los perros y con todo lo que me queda por saber, me atrevería a decir que las exposiciones de belleza son una de las tareas más crueles a la que sometemos al perro, porque no hay ni una sola de sus necesidades cubiertas en una exposición de estas características. Creo que la mayoría de las personas que participan sienten amor hacia sus perros, o creen sentirlo. Esto no cuestionable, pero no son capaces de leer sus miradas, de salir de su vorágine y darse cuenta de que todo esto no es justo.

Quiero pensar que hay esperanza. Estas fotografías fueron tomadas en el Bilbao Exhibition Center el 28 de noviembre, en la "50 Exposición Internacional Canina". Hacía muchos años que no asistía a un evento de estas características, y sinceramente iba con la esperanza de ver algo de luz entre las sombras, pero mi decepción no pudo ser más extraordinaria pues nada, absolutamente nada en lo que se refiera al bienestar del perro ha cambiado en 15 años. Con este artículo sólo pretendemos transmitir a los humanos parte de lo que aquél día nos dijeron todos esos perros desesperados, desesperanzados y muchos derrotados, a los que escuchaba. Vimos cosas realmente alarmantes y tristes pero nuestro objetivo era claro y no lo perdimos de vista. Gracias Jorge Otero por las fotos, sin ellas sería imposible transmitir el mensaje.

Y como colofón, hemos querido añadir el "Decálogo de la buena convivencia perro-humano" redactado por Dog Training Dogs, muchas gracias por dejarnos este trocito de buen trabajo, y de paso aprovechamos para felicitaros por vuestra impecable labor.

DECÁLOGO DE UNA BUENA CONVIVENCIA PERRO-HUMANO

1.- AMA a tu perro por cómo es, no por lo que querrías que fuera

2.- ESTUDIA su naturaleza, conoce de dónde viene, qué necesita, cómo se comunica.

3.- RESPETA sus espacios, sus gustos, sus bioritmos. EL ritmo de los perros no es igual que el nuestro.

4.- NO FUERCES, proponle y aprende a escuchar lo que tu perro tiene que decirte, los resultados te sorprenderán.

5.- SE HONESTO, pide ayuda si no sabes cómo ayudar a tu perro a solucionar sus problemas.

6.- ENRIQUECE su entorno social, tu perro necesita amigos, ayúdale a encontrarlos.

7.- TEN PACIENCIA, los resultados no se producen con la rapidez que deseamos, el ritmo de cada perro es diferente.

8.- VALORA su individualidad, no hay dos perros iguales, el perro que pusiste en tu vida es único, valora lo que le hace especial.

9.- CUIDA su estado emocional, toso es importante en conjunto, actividad, alimentación, descanso, enriquecimiento social...

10.- DISFRUTA del camino juntos, es breve, aprovecha mucho los momentos especiales que tu perro te regala.


Escrito por: Izaskun Arenas Moreno (kukusumusu1977@gmail.com)
Fotografías: Jorge Otero (jorge1476@outlook.com)

El carnívoro desterrado

publicado a la‎(s)‎ 2 dic. 2015 2:14 por Ana Masoliver   [ actualizado el 2 dic. 2015 2:15 ]

El carnívoro desterrado

A día de hoy nadie se pregunta cómo debe ser la alimentación de un perro, ¿qué come ese peludo de cuatro patas que tenemos en casa? “Pienso”. Cualquiera sabría responder de esta manera sin haber estudiado nutrición, ¿verdad? ¿Pero qué pasa si destripamos un poco el organismo del perro y sus necesidades nutricionales?

Y es que el perro está tan integrado en nuestros hogares y en nuestras familias, que cuesta verlo cómo realmente es, un depredador preparado físicamente para devorar a sus presas. Cuesta creer que nuestro “Bobby”, “Drako”, “Nala”… En su estado natural fuera a matar pequeños y grandes animales para alimentarse, en lugar de consumir pienso.

El perro, como cánido, entra dentro del gran grupo de los mamíferos carnívoros que incluye a otros animales cercanos evolutivamente como el zorro, el lobo, el chacal o el coyote, todos ellos depredadores y de constitución física similar. Sin embargo, actualmente esta condición de carnívoro del perro parece ser ignorada en esta etapa dorada de los piensos por la cual atravesamos, siendo alimentado de manera anti natural si tenemos en cuenta qué es un perro.

Pero no suficiente con ello, en forma de corriente impulsada por las compañías de pienso y sus beneficiarios, ahora se nos intenta hacer creer que un perro es un omnívoro, y se equipara su alimentación con la humana. Sin embargo es aceptado entre la esfera biológica y científica que el perro es un carnívoro, y así es aceptado hasta estos días por mucho que se empeñen algunos en cambiarlo de grupo.

¿Por qué los perros no pueden alimentarse como lo haríamos nosotros, omnívoros? Hay distintos puntos a analizar para responder correctamente:
  • Tienen un sistema digestivo mucho más corto y ácido que el nuestro: esto tiene sus ventajas y sus desventajas. Como ventaja principal se encuentra el hecho de que les prepara para hacer frente a los microorganismos patógenos que estén presentes en la carne cruda, pudiendo incluso enfrentarse a los riesgos que supone comer carne cruda descompuesta como es común entre los carroñeros, grupo al que pertenece el perro en épocas de mala caza, al igual que el lobo u otros cánidos.
La gran desventaja que presenta este tipo de sistema digestivo es el poco tiempo que se encuentra el alimento en digestión antes de ser expulsado mediante la defecación. Esto hace que los alimentos de larga o complicada digestión no puedan ser aprovechados correctamente, siendo causantes de un aporte pobre en nutrientes y de un volumen excesivo de heces. Esto es parte del problema que tienen los perros para asimilar ciertos tipos de alimento.
  • Carecen de enzimas digestivas en la saliva: nosotros como omnívoros tenemos amilasa en la saliva, una enzima que provoca una predigestión de los hidratos de carbono complejos en la boca antes de pasar al estómago. Pero los perros, como carnívoros que son, carecen de ellos. Y por ello alimentos como los cereales (arroz, trigo, maíz…) no se llegan a digerir completamente, expulsándose en grandes volúmenes mediante las heces.
  • Tienen una dentadura propia de la de un carnívoro: al igual que cualquier otro carnívoro poseen unos incisivos pequeños y puntiagudos, unos colmillos muy grandes en relación a los otros dientes y unos molares con bordes dentados. Es una dentadura preparada para desgarrar pero no para moler alimentos (como vegetales), porque además, sus bocas tienen un movimiento lateralizado muy limitado. Esto les da ventaja sobre nosotros a la hora de tratar la carne, pero no para tratar otros alimentos que requieran una trituración previa a la digestión, como los vegetales. A esto se le une la falta de amilasa en la saliva, lo que complica aún más la digestión de ciertas verduras.
  • No necesitan consumir hidratos de carbono: mientras que para nosotros es una fuente indispensable de energía para la vida, para ellos no supone un papel trascendental como la proteína y la grasa. Pueden obtener toda la glucosa que necesiten mediante el procesado de la proteína y la grasa, sin afectar a su nutrición si éstas se encuentran en cantidades suficientes. Ellos a diferencia de nosotros no sufren problemas de colesterol, por lo que no hay riesgo de enfermedades derivadas de niveles altos de colesterol en la dieta.
  • Presentan numerosas alergias relacionadas con el consumo de cereales: cada vez parece mayor la cantidad de perros que sufren problemas de piel y otras alergias alimenticias relacionadas con los cereales que incluyen los piensos. En humanos hay estudios que sugieren una relación entre el exceso de glucosa y la producción excesiva de glóbulos blancos, si esto fuera aplicable en perros hallaríamos la causa de tantas alergias provocadas por cereales.

Diagrama

Pregúntese, ¿Qué omnívoro de todos los existentes puede presentar alergia a los cereales? ¿Cómo vive sano un perro que no ingiere ningún aporte de cereales? ¿Sería esto posible en omnívoros?


Por otro lado, ¿un carnívoro sólo come carne?

Muchas personas cuando oyen hablar sobre un animal carnívoro, imaginan a un animal que se alimenta exclusivamente de carne. Nada más lejos de la realidad, porque si bien es cierto que casi la totalidad de su dieta se compone de carne, también lo es que consume indirectamente vegetales, tubérculos y raíces al comer el estómago e intestino de presas herbívoras, vísceras que como otras son consumidas en primera lugar de la presa cazada. También en menor parte cereales y frutos secos que hayan ingerido previamente ciertas presas. Pero es de este modo en el cual un carnívoro aprovecha todos esos alimentos que al natural serían poco digeribles para él, los consume en un estado de semi digestión producido por el aparato digestivo de sus presas. También cabe mencionar que en ocasiones incorporan a su dieta huevos que ponen otros animales, siendo éstos una fuente de proteína de gran calidad.

Ahora que conocemos al perro por dentro, vamos a estudiar qué nos ofrecen los piensos…

Autor: Gurguen Suvarián


Pincha aquí para leer el artículo original


Libros recomendados

publicado a la‎(s)‎ 12 oct. 2015 10:15 por Ana Masoliver   [ actualizado el 5 ene. 2016 2:40 ]

Libros recomendados

Inauguramos una nueva sección donde iremos recomendando libros sobre diferentes materias, todas con los perros como denominador común. En ellos podréis encontrar temas muy interesantes y respuestas a muchas de las preguntas que os hacéis sobre el comportamiento y la naturaleza de vuestros compañeros.

El lenguaje de los perros - Las señales de calma (Turid Rugaas - KNS Ediciones)



El primer paso para un buen vínculo es la comunicación. Es fundamental conocer el idioma del individuo con el que queremos establecer una relación. Este libro es la introducción a un mundo fantástico que nos llevará a saber que nos quiere decir nuestro perro en diferentes situaciones y a evitar conflictos propios de la falta de entendimiento. En apenas 50 páginas tendrás las claves para una comunicación bilateral sana y muy reveladora.
Hay también hay un DVD que podemos adquirir como complemento al libro.



La comunicación silenciosa de los perros (Rosie Lowry - KNS Ediciones)

 


Con el hilo conductor de la comunicación y el lenguaje canino la autora nos enseña que "los instintos caninos no siempre son compatibles con las ideas de los humanos. Pero para ser entendidos, valorados como individuos, reconocidos y respetados como especie, debemos aceptarlos con todos sus instintos. Esto tiene que ver con el sentido de fomentar la autoestima y mejorar las habilidades para afrontar la vida, todo ello encaminado a conseguir un comportamiento mas maduro y sensible".




Valores y principios de la educación canina (Jordi Herrera, Nicolás Planterose y Albert Vilardell) 



Este cuaderno de esquiligogía es el primero de una serie de 8 donde los autores nos quieren describir algunos comportamientos caninos que no están contemplados en los manuales de adiestramiento. Esquilogogía es el equivalente a la pedagogía en perros y tiene como objetivo el estudio de la educación canina. En este cuaderno se analizan valores como la empatía, la confianza, la sinceridad y el respeto y principios tan interesantes como: Aprende más, enseña menos; busca la referencia; permite los errores; se un buen compañero.... 




Dominancia ¿Realidad o ficción? (Barry Eaton - KNS Ediciones)



Es un libro sencillo y muy fácil de leer, arroja luz sobre un tema tan controvertido y mal entendido en los últimos tiempos. ¿Quieres saber si tu perro pretende dominar tu mundo? ¿Es necesario ser el líder de la manada para que las cosas salgan bien? ¿Qué puesto ocupas tu y qué puesto cree tu perro que ocupas? Todas las respuestas para evitar que nuestro perro domine, hoy la familia y mañana el mundo.





¿Qué puedo hacer cuando mi perro ... tira de la correa? (Turid Rugaas - KNS Ediciones)

 

Una de las cosas más desesperantes y desquiciantes de la convivencia con nuestro perro es el momento del paseo si se pasa todo el camino tirando de la correa como un loco. Una oportunidad diaria de disfrutar juntos se convierte en una tortura para ambos. Turid nos ayuda a entender por qué tira un perro de la correa, la diferencia entre un cachorro, un perro joven y un adulto, qué debemos saber y como solucionar este problema.





¡muy bien! (Evelyn Pang y Hilary Louie)



Si tienes niños alrededor, tanto si eres padre, profesor o educador canino, es un buen libro para introducir a los más pequeños en el mundo de los perros. Los niños enseñan a otros niños el lenguaje canino, como jugar con su perro con seguridad, como prevenir mordiscos incluso trucos para adiestrarlo.





El cachorro llega a casa (Linn Palm)



Un libro con toda la información que necesitas cuando llega un cachorro a tu vida: los preparativos, lenguaje canino, establecer límites, perros y niños, periodos de miedo, el estrés, entrenamiento, socialización, etc... 

Viene avalado con un prólogo de Turid Ruggas.

No solamente te puede ser útil con un cachorro ya que el contenido es aplicable a cualquier perro de cualquier edad.



En la mente de un perro (Alexandra Horowitz)



Escrito por una psicóloga nos explica como los perros reciben el mundo a través de sus sentidos, que ven, que huelen, que saben, como interaccionan con su entorno, como se ve el mundo desde la mente de un perro. 

Un ensayo científico ameno y didáctico, al alcance de todos.





El paseo

publicado a la‎(s)‎ 31 ago. 2015 13:21 por Ana Masoliver   [ actualizado el 1 sept. 2015 3:44 ]

El paseo

Una de las necesidades más fundamentales de un perro y de las actividades mas placenteras que podemos realizar junto a él, es el paseo. Es el momento de explorar, de conocer, de relacionarse con el mundo, de compenetrarnos, de entendernos, de comunicarnos y de disfrutar el uno de la compañía del otro. El objetivo principal del paseo no es que nuestro perro haga sus necesidades fuera de casa, es SU paseo por lo que nosotros debemos quedarnos siempre en un segundo plano interviniendo lo mínimo.

Para dar un paseo de calidad debemos tener varias cosas en cuenta:

Lo primero es adecuar el entorno y el tiempo del paseo a la edad y necesidades concretas del perro.

Lo que necesita un cachorro de 5 meses de un paseo, en cuanto al tiempo y al entorno, no es lo mismo que lo que necesita un perro de 1 año o uno de 5 y deberíamos tenerlo en cuenta. La socialización que en las primera etapas es crucial, mas adelante pasa a un segundo plano y cobran protagonismo las relaciones y necesidades sociales para terminar por convertirse en un adulto con otros intereses y preferencias.

Cantidad no es sinónimo de calidad, muchas veces están reñidas y abusamos de la duración de los paseos. Pensamos que cuanto más tiempo pase un perro en la calle o en el parque, mejor para él y es todo lo contrario. Cansar no es lo mismo que relajar y uno de los objetivos de un buen paseo es volver a casa relajados y satisfechos. Muchas veces nuestros perros vuelven sobre estimulados y mas excitados de lo que salieron, aunque agotados físicamente. 



El ejercicio es indispensable para el correcto desarrollo de un perro pero todo en su justa medida, sin abusar, no hace falta entrenar un atleta corriendo sin rumbo detrás de una bici o una pelota. Si los soltamos todos los días un rato y caminamos por un entorno rico en olores y estímulos, nuestro perro correrá, saltará, jugará y hará el ejercicio que su cuerpo necesite.  Estar pendiente de que le lancemos objetos le hace perderse cosas muy importantes para su bienestar, se olvidan de olisquear, de relacionarse con otros perros, de explorar y conocer cosas, de familiarizarse con entornos nuevos y un largo etc... además es muy fácil que un perro se obsesione con el lanzamiento de objetos y en vez de relajar estemos añadiendo una excitación innecesaria.

Igual de importante que el ejercicio que debe realizar el perro es que aparezcan, y permitamos, esa serie de conductas que a nosotros nos resultan peligrosas o desagradables pero que forman parte de su naturaleza y nos indican el grado de bienestar de nuestro perro, revolcarse en la hierba o en algún olor “maravilloso”, escarbar en la tierra, olisquear durante una eternidad, seguir un rastro, basurear.....

Tendremos en cuenta también si nuestro perro tiene algún problema en la calle, los miedos y todos los comportamientos derivados de ellos, nos obligarán a adecuar el paseo al problema de nuestro perro para que no se agrave y podamos ir trabajándolo y mejorando su calidad de vida todos los días.

Ya que vivimos en ciudad y tenemos que llevar a nuestros perros atados, otro punto a tener en cuenta será el material que utilicemos, ya que va a influir directamente en la calidad del paseo. Que collar o arnés utilizar y que tipo y largura de correa. Jordi Herrera nos lo explica con todo detalle en este vídeo:



Y para terminar, así como cuando los soltamos debemos cuidar que el entorno sea seguro y apropiado a sus necesidades y capacidades para intervenir lo menos posible y dejar que disfrute de su momento, cuando los llevamos atados no nos queda mas remedio que preocuparnos de que el manejo de la correa sea el correcto para cubrir esas necesidades tan importantes que hemos comentado. En este vídeo Jordi Herrera nos explica la forma correcta de pasear y qué tener en cuenta para dar un paseo satisfactorio:


La regulación de los collares dañinos: avanzando en el bienestar canino

publicado a la‎(s)‎ 30 jul. 2015 5:13 por Ana Masoliver   [ actualizado el 31 ago. 2015 11:49 ]

La regulación de los collares dañinos: avanzando en el bienestar canino 

Emma Infante Sentelles 

Articulo publicado en la web de Derecho Animal en febrero de 2014


Cuando pensamos en el maltrato animal, y nos centramos en los perros, nos vienen a la cabeza dramáticas imágenes de agresiones, de abandono, de confinamiento insalubre y falta de cuidados, pero hay un maltrato cotidiano generalizado en España que crece al ser promocionado por entrenadores no acreditados y por la ignorancia de la fisiología y la etología caninas. Demasiados perros sufren el maltrato diario de ver rodeado su cuello con collares de castigo. Clasificables en collares de pinchos y de ahogo - y con menos frecuencia- de descargas, ya sean eléctricas o de sustancias repelentes como la citronela, estos collares generan daño en el animal. Los collares de pinchos son metálicos, pesados, pero sobre todo, sus púas inciden profundamente en una zona muy vulnerable del perro. No sólo los llevan en una parte muy sensible, si no que a través de la correa muy a menudo estos adminículos ven aumentado su potencial nocivo con los tirones que el dueño propina al perro con ánimo de someterlo, muy frecuentemente, de modo infructuoso. Los collares de ahogo son generalmente sogas metálicas que comprimen el cuello del can cuando este toma una dirección o velocidad distintas a las del propietario. La falta de oxígeno por estrangulación persuade al 
perro de redirigir sus pasos. La repetición de la experiencia acaba sometiendo al animal a una conducta robótica que es la única que le preserva de la terrorífica sensación de ahogo. Los collares de descarga eléctrica insertan un dentado doble con un voltaje intenso, muy desagradable, que desconcierta, asusta y a veces hiere al animal. La activación del mecanismo suele hacerse por control remoto. 

Todos estos instrumentos tienen su origen en teorías desfasadas de condicionamiento. En principio, estos collares sólo deberían haber estado en manos de adiestradores profesionales, en periodos reducidos de la educación del animal y cuando la conducta anómala sugiera un peligro propio y ajeno. Estas colleras son baratas, muy accesibles y además crean la fantasía de ejercer un cierto control sobre la víctima aunque sea infringiéndole un daño y potenciando una experiencia incompatible con cuatro de las cinco libertades que sientan las bases del bienestar animal. En 1965 el Farm Animal Welfare Committee (FAWC) dictó la ausencia de malestar, de dolor, de daño y de enfermedad, la facilitación del comportamiento natural y también la ausencia de miedo y estrés como mínimo común a garantizar en nuestro trato con los animales. Todos estos principios están amenazados por algo tan simple y frecuente como los collares de pinchos, de ahogo y de choque. 

648.797.17 Euros destinó el Departamento Británico de Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA) entre los años 2007 y 2011 en dos estudios sobre el bienestar de los perros domésticos adiestrados con collares eléctricos. Investigadores de las Universidades de Bristol, de Lincold y el Laboratorio Central de Ciencias desarrollaron experimentos comparando el uso de los collares como parte del entrenamiento canino con técnicas educativas en positivo (mediante recompensas de las conductas deseables). Concluyeron que ante resultados similares la mayoría de los propietarios de perros prefieren el uso de métodos en positivo frente a los aversivos, en este caso, específicamente los collares eléctricos. Si dos técnicas obtienen resultados semejantes pero una de ellas arroja complicaciones y secuelas evidentemente la eficaz, y a la vez inocua, debe prevalecer. También se recogieron datos sobre agresiones secundarias al miedo y el estrés infundidos por las técnicas inapropiadas. Otro dato significativo es que los collares eléctricos generan una ansiedad indiscriminada en los perros que los han sufrido que puede medirse a través del cortisol en su saliva. Se sabe que ante el maltrato la víctima disminuye la confianza en sí misma y, obviamente, en el maltratador. No es este el vínculo que debe unirnos. 

Abundando ya en la normativa sobre el uso de este tipo de collares podemos afirmar que ya ha sido impuesta la primera multa por el incumplimiento de la ley que prohíbe el uso de los collares eléctricos en Gales. 3608 euros debe pagar, entre la sanción y las costas, el propietario de un Border Collie que usó con él un collar eléctrico. Aunque los clubes caninos más prestigiosos y la mayoría de asociaciones de educadores caninos acreditados renieguen de estos collares, no está prevista la inmediata abolición en el resto de las islas Británicas. Su uso se restringe entre los menos formados. En Italia una reciente sentencia de la Sección Tercera del Tribunal Penal de Casación dicta claramente: “El collar eléctrico es ciertamente incompatible con la naturaleza canina, basándose en la producción de descargas y otros impulsos eléctricos que le provocan distintas reacciones… siendo un adiestramiento que se basa en el dolor, leve o fuerte no importa, incide sobre la integridad psicofísica del perro… produciéndole como efectos colaterales miedo, ansiedad, depresión e incluso agresividad… tal instrumento genera sufrimiento y encarnizamiento innecesarios”. Es una sentencia que confirma la legitimidad de la prohibición de su uso según aparece en el Código Penal Italiano. No nos extraña que en Austria y en Suiza los collares de pinchos, de ahogo y eléctricos estén prohibidos pero también en la República Checa están prohibidos. En la vecina Alemania numerosos educadores caninos han unido sus fuerzas para conseguir la sanción de su uso. Debemos destacar el empeño de un colectivo canadiense contra los collares eléctricos. Han conseguido que al menos tres diputados, en tres momentos distintos, solicitasen a la Cámara el fin de la impunidad en su uso y, por supuesto, su comercialización. 

En Norteamérica algunos Estados están estudiando la posibilidad de incluir la prohibición del uso de estos collares dentro de la normativa anticrueldad. Existen allí precedentes judiciales en los que se ha dictaminado la peligrosidad de los collares dañinos. Hace más de 30 años la sección correspondiente de la Food and Drug Administration (FDA) pudo comprobar que los collares eléctricos antiladridos se activaban con cualquier sonido intenso, lo que condenaba al animal a descargas continúas que les causaban graves quemaduras. El Centro de medicina Veterinaria (VMC) promovió acciones para la regulación de dichos collares y los fabricantes se vieron obligados a introducir mejoras para hacerlos más selectivos. El tránsito internacional de productos de fabricación no homologable hace que muchos collares carezcan de los mínimos estándares que satisfarían a los reluctantes defensores de su persitencia. Deberían preguntarse los que los patrocinan alegando su inocuidad el hecho de que esté prohibido el uso de los collares eléctricos en personas. 



Saltando de nuevo a través del globo terráqueo En Nueva Zelanda los collares de pinchos y ahogo están prohibidos por Orden Gubernamental. En Australia, la mitad de los Estados tienen prohibido de uno u otro modo (venta, posesión y/o uso, con exenciones en virtud de ciertas problemáticas o prescripción veterinaria) uno o todos los collares que llamamos dañinos. El propio gobierno Australiano tiene en la página oficial de su Departamento de Agricultura disponible un estudio que demuestra que los métodos aversivos, en concreto los collares eléctricos son usados con mucha más frecuencia por los entrenadores no acreditados que los que sí lo están. En un estudio que estamos realizando y aún en curso podemos observar que los defensores del uso de estos collares por un lado suelen carecer de formación académica, en sus países la profesión de adiestrador no está regulada y además suelen participar en prácticas que estimulan la agresividad del animal y la competición bien sea el ring francés o lo que llaman el adiestramiento deportivo. Claro está que las empresas que los fabrican y comercializan hacen ímprobos esfuerzos publicitarios para preservar su negocio. 

Volviendo a Europa, algunos expertos consultados no ven ninguna necesidad en reclamar una legislación que prohíba los collares de pinchos, de ahogo o eléctricos pues en su país su uso es puntual y se restringe a algunos entrenadores con métodos anticuados. Este sería en caso de Hungría y Rumanía, por ejemplo. En Noruega, o en Suecia algunas personas que trabajan profesionalmente en la educación canina consideran que su uso está condenado a la extinción porque entre otras cosas está mal visto socialmente. En nuestras latitudes, como ya hemos dicho, tenemos un problema con los collares de pinchos y ahogo. Como novedad no podemos dejar de señalar que incluso en España está apareciendo un cierto pudor frente a su uso: ya hay una empresa que comercializa unas fundas para los collares de pinchos, para darles un aspecto más amigable y que nadie formado pueda reprochar su uso. Algunos paseantes se limitan a ocultarlos bajo un pañuelo o bandana. Los collares eléctricos son una epidemia en los países con una arraigada tradición de pastoreo, y de ciudades con hogares unifamiliares y patios extensos pero no aquí. Los collares de pinchos y ahogo (y su versión light los cordinos de fibra trenzada) han visto incrementadas sus ventas como parte de la desinformación generada por programas de televisión conducidos por showmans y entrenadores autodidactas que exigen resultados rápidos sin importar que implique un daño en el animal. Como reconocen algunos usuarios este tipo de collares también son prescritos por algunos profesionales de la veterinaria que ignoran la literatura que describe los daños colaterales que señala la ley italiana. Están reportadas lesiones en la tráquea, en el nervio ocular, glaucoma y en el aparato respiratorio sobretodo en perros bracocefálicos. Las radiografías, TACs y necropsias podrían dar cuenta de fisuras y fracturas en la espina cervical y en el atlas secundariamente al uso continuado, u ocasionalmente extremo, de los collares metálicos. Es fácil apreciar el amoratamiento de las mucosas cuando el perro, al estirar, restringe el paso de sangre y oxígeno a la cabeza. Se han podido constatar lesiones cerebrales multifocales por isquemia en un pastor alemán que había sido “entrenado” con collar de choque. Este es un caso muy bien documentado pero alguien puede pensar que puntual. Los datos presentados por Anders Hallgreen, en 1993 en un estudio con más de 400 perros, pudo detectar en el 91% de ellos las secuelas de los tirones recibidos a través del collar y la correa. En su libro en el que detalla que los problemas de espalda son la causa subyacente de problemas de comportamiento *1argumenta la necesidad de generalizar el uso de los arneses. 

En definitiva y más allá de valoraciones subjetivas, estamos en condiciones de decir que dada la ausencia de evidencias científicas sobre la eficacia en la modificación de la conducta, especialmente a largo plazo, por el uso de collares dañinos, sumado al elevado potencial de errores o abuso deliberado de los mismos deberíamos cuestionar fabricación, venta y utilización. La ley debe llegar donde no llega el conocimiento y la conciencia ciudadanas. Si queremos cumplir con los preceptos descritos en ordenanzas y decretos en los que se explicita en un inicio que está prohibido maltratar, agredir o afectar psicológicamente a los animales y, más adelante en los artículos dedicados a los perros en la vía pública ir ligados por medio de un collar y una correa o cadena, que no ocasionen lesiones al animal *2 . Así pues en justo cumplimiento de la norma debemos informar, como hacemos, de la amenaza que significa el uso de estos collares y la contravención de la normativa de protección animal vigente que sanciona, con mayor o menor contundencia, el maltrato sobre seres sentientes. 

Acabamos con las palabras que el prestigioso veterinario, y profesor del Máster, LLuís Ferrer nos comunicó al respecto: “¿Collar de castigo? Es absolutamente prescindible y cruel. No hay ninguna necesidad de utilizarlo y apoyo las iniciativas destinadas a prohibirlo"

*1 HALGREN,A., Problemas de espalda en los perros ( A Coruña, 2010) Kns Ediciones. 
*2 Ver artículo 24, 2,c. de la Ordenanza Municipal Sobre protección y Tenencia de Animales de Enero de 2004.

Hipertermina ·"Golpe de calor"

publicado a la‎(s)‎ 30 jun. 2015 3:35 por Ana Masoliver   [ actualizado el 30 jun. 2015 4:21 ]


HIPERTERMIA "Golpe de calor"

Artículo de Montse de Abajo para el Nº4 de la revista REC+


Llegado el verano la temperatura del termómetro se dispara ascendentemente, en España temperaturas como 40º- 45º grados pueden perjudicar seriamente la salud de una persona que camine simplemente por la calle.

La hipertermia o llamada de otra forma "golpe de calor" es la elevación de la temperatura corporal por encima de lo normal, es una situación que puede producir serios problemas al organismo dado que muchos órganos corporales dejan de funcionar correctamente cuando la temperatura es muy elevada. 

Dejar a nuestro perro tan sólo unos minutos en el coche puede llevarnos a un desenlace fatal.

La temperatura normal de un perro es de 39". teniendo en cuenta el calor que puede producirse en el interior de un vehículo cuando está a pleno sol de un día de verano, dejar al perro incluso con las ventanas semiabiertas puede hacer que su calor corporal suba a una temperatura altísima que le puede llevar a la muerte. 

Los perros son mucho más sensibles que las personas pues a diferencia de nosotros carecen de glándulas sudoríparas*

* La glándula sudorípara es una glándula tubular enrollada que está situada en la dermis y consta de largos y delgados tubos cerrados por el extremo inferior donde se apelotonan formando un ovillo. Por los poros que se abren al exterior segregan el sudor que es la grasa sobrante liquida con sabor y una textura parecida a la de la orina. 

Los perros en cambio regulan el exceso de calor a través del jadeo, lo cual, les permite eliminar por la saliva de la lengua la temperatura indeseable. También por las almohadillas de los pies y zonas con menos pelo como puede ser la barriga ayudan a la expulsión del exceso de calor.

La clave para que no ocurran incidentes terribles como la muerte en nuestro perro es EVITAR.
  • Cambiar algunas rutinas diarias como el paseo a horas más frescas. (Un poco más pronto a la mañana y retrasar un poco más la salida de la tarde. si hacemos salida al mediodía ésta que sea más corta que de costumbre).
  • Mantener una buena hidratación siempre con agua fresca a su disposición.
  • Poder descansar y protegerse del sol con una buena sombra siempre que quiera y necesite. 
Y en el caso de que suceda el golpe de calor, llevarlo al veterinario inmediatamente. mejor no bajar la temperatura mojándolo o empapándolo, esto le haría empeorar. pues podríamos provocar el efecto contrario, "hipotermia". 

Sacarlo del lugar donde se provocó el golpe de calor y que el calor corporal descienda por si sólo.

Podemos refrescar cuidadosamente (sin empapar, repito) con un paño húmedo o un vaporizador zonas del cuerpo como cabeza, ingles y axilas, también intentar hidratarlo con una gasa o paño intentando que beba (poco a poco sin grandes cantidades) hasta llegar al lugar donde le atiendan profesionalmente.

Os adjunto unos datos de gran interés y que nos pueden ir muy bien tener en cuenta y memorizarlos para que no nos pueda ocurrir nunca algo así. El golpe de calor puede producirse según nos informan en "Fundación Altarriba":

Entorno:

  • Altas temperaturas en el exterior.
  • Temperatura moderada en el exterior después de varios días de calor sofocante.
  • Humedad ambiental alta, que dificulta la propia eliminación de vapor de agua del animal.
  • Espacio reducido y/o mal ventilado: coche, habitación, patio pequeño, balcón, trasportín.
  • Agua: poca cantidad. no fresca.
  • Carencia de sombra.
  • Suelos de cemento.
  • Accidente por ahogamiento intentando llegar a la sombra o más agua en perros que viven atados.

Animal

  • Muy joven o muy viejo.
  • Enfermo: Insuficiencia cardíaca, insuficiencia respiratoria, estrés.
  • Braquicéfalo (morro muy chato).
  • Obesidad.
  • Color de pelo oscuro.
  • Digestión. Evitar dar la comida durante el día mejor tarde noche cuando el calor desciende.
  • Ejercicio flsico.
y sus síntomas son:
  • Aparecen cuando la temperatura interna supera los 42º.
  • Astenia. Falta o decaimiento considerable de fuerzas.
  • Temblores musculares.
  • Cianosis. Coloración azulada de piel causada por la deficiente oxigenación de la sangre.
  • Negativa a moverse.
  • Respiración muy rápida o muy costosa.
  • Aumento del ritmo cardíaco.
  • Alteración del color de las mucosas: encías, ...
  • Alteración en la salivación.
  • Tambaleo.

CONSECUENCIAS

  • Pérdida corporal de azúcar y sales.
  • Petequias. Pequeñas manchas de sangre en la piel.
  • Hemorragia gastrointestinal.
  • Insuficiencia hepática.
  • Insuficiencia renal.
  • Edema cerebral.
  • Fallo multiorgánico.
  • La muerte de pacientes ingresados en estado grave puede sobrevenir en 24 horas por depresión y parada respiratoria.

REFLEXIONES

Un factor que favorece la posible aparición de golpe de calor es el cambio radical de rutinas diarias que ocurren en las vacaciones, alterando horarios de paseo, etc.

Tampoco deberíamos olvidar que los perros acostumbrados a no hacer ejercicio y a paseos cortos en su vida diaria, puede ser una exigencia muy grande una excursión de 4 horas por ejemplo.

Una buena idea seria intentar adaptarle la buena rutina vacacional gradualmente y dejar las excursiones (si la temperatura de la zona lo permite) para cuando nuestro perro haya adquirido un poco más de "tono" físico.

En cuanto a la educación canina y el adiestramiento, en la lista encontramos motivos más que suficientes para añadir a los ya conocidos de moderar y revisar nuestra metodología de trabajo.

El estrés generado en una sesión de trabajo podría favorecer enormemente la aparición del golpe de calor. Recordar que uno de los síntomas físicos del estrés es el jadeo.

La adrenalina que actúa en los momentos de estrés, prepara al organismo para la exigencia o emergencia, en el fondo esta disponiéndolo para la huida o la lucha, aunque nunca suceda, por ello espesa la sangre, y para oxigenarla el perro necesita jadear. 

Y es importante recordar que la activación y el efecto de la hormona pueden perdurar en el organismo horas odias.

Además la inducción de algo tan frecuente y normal en los propietarios de hacer ejercicio, o juegos excitantes de activación (persecución o lucha) podría favorecer la subida de la temperatura interna en el perro, as! como un aumento del estrés para afrontar esa exigencia física.

Una buena recomendación seria trabajar en sesiones más cortas (5 min podrían bastar), en horas en las que las temperaturas descienden, y enfocadas mucho más a "pensar" que a "activar".

También puede ser gratificante para los perros que les guste mucho el agua y nadar, hacer mini sesiones de adiestramiento, para después premiar el éxito con el acceso al río o lago junto al que estamos trabajando.

Por último, también sería una excelente opción dejar tranquilos a nuestros perros. 

Y porque no, darles unas merecidas vacaciones para que hagan de " perro", con O de trabajo y sí buenos paseos relajantes en lugares sombríos y a horas más fresquitas. ¡Esto sería genial que ocurriera en un 80% del tiempo de sus vidas! 

¡¡Precaución queridos amigos perrunos!! El verano debe ser sólo y exclusivamente para disfrutar. los errores mejor dejarlos guardados en una carpeta bien cerrada ...

¡¡Buen verano a todos!! ¡¡Nos vemos a la vuelta!!

Montse de Abajo
www.bluenitdogs.com

Bibliográfica:
wikipedia y Fundación AItarriba

Artículo de Montse de Abajo para el Nº4 de la revista REC+

La revolución del juego

publicado a la‎(s)‎ 26 jun. 2015 9:38 por Ana Masoliver   [ actualizado el 26 jun. 2015 9:49 ]


La revolución del juego


Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa.— Emma Goldman


Hoy, 28 de mayo, es el día internacional del juego.

Por todas partes, en cualquier país, en todas las culturas, los niños y niñas juegan. Para ellos, jugar es tan natural como respirar. No necesitan juguetes, no necesitan que les enseñemos. Pero sobre todo, no necesitan que les demos permiso. Jugar es la expresión de su curiosidad, de su hambre de explorar todo lo que les rodea. Quizás el juego sea el único espacio de libertad que les quede a los niños, el único en el que pueden aprender que sus manos, por pequeñas que sean, pueden transformar el mundo.

Jugar, jugar libremente, con la imaginación como bandera y sin aditivos tecnológicos ni manuales de instrucciones. El juego libre no es solamente una actividad. Es, sobre todo, una actitud mental que nos permite aprender nuevas habilidades y encontrar soluciones creativas. Una actitud que la psicología positiva ha denominado "flujo", pero que ya los budistas y taoístas conocían, y que está relacionada con prácticas como la meditación. Es un estado de apertura y concentración, de atención (paradójicamente) relajada, libre de ansiedad y de estrés (justo lo contrario de la tensión y el miedo que produce cualquier situación en la que nos sentimos evaluados), y que acrecienta entre otras cosas nuestra capacidad para el razonamiento lógico. Quizás porque cuando jugamos nos permitimos equivocarnos. 1

No vale cualquier juego. ¿Qué diferencia el juego libre de cualquier otra forma de juego? El juego libre surge espontáneamente del niño, de su imaginación, de su interés por conocer o poner en práctica habilidades: jugar con agua y arena, trepar a un árbol, inventar un juego entre varios, recrear las tareas que ven hacer a los adultos… Es el niño o niña quien decide a qué juega, cómo juega, y qué reglas rigen el juego. Es libre para dejarlo cuando quiera. No compite con nadie. Coopera y negocia con otros niños y niñas para jugar juntos. Disfruta de cada instante sin anticipar lo que vendrá después, porque lo que importa es el proceso, no el fin, y es ahí donde está el aprendizaje.

Todos los animales, excepto el hombre, saben que lo que más importa en la vida es disfrutarla.— Samuel Butler


Durante demasiado tiempo se ha considerado el juego como un descanso de la actividad intelectual (de ahí la "hora del recreo"), un “respiro” en medio del aprendizaje, y no se ha entendido que, a través del juego, los niños aprenden a relacionarse, a confiar, a ponerse en el lugar del otro, a leer el lenguaje corporal, a entender el sentido de las normas, a afrontar la realidad a nivel físico, emocional e intelectual, a descubrir qué es importante para ellos, a tomar decisiones, a superar sus miedos, a improvisar y a soñar. Jugando aprenden, en definitiva, a vivir. O, incluso, a salvar su vida, como nos explica Gordon Brown en este vídeo, en el que una husky siberiana consigue aplacar al oso polar que se acerca para atacarla. ¿Cómo? Incitándolo a que juegue con ella. El instinto de juego puede más que el instinto de caza, es capaz de desbaratar una conducta estereotipada como la agresión y de borrar las desigualdades, sean del tipo que sean. Toda una lección en los tiempos que corren.



Precisamente este igualitarismo es una característica que aún podemos observar en las sociedades tribales que viven de la caza y la recolección, y en cuyas culturas el juego permea toda la vida social. En realidad, hasta hace poco tiempo evolutivamente hablando, y durante la mayor parte de nuestra existencia como especie, todos los seres humanos vivíamos como cazadores-recolectores. En aquel entonces, el juego tenía un papel fundamental no sólo para los niños sino también para los adultos: toda la sociedad estaba imbuida de un espíritu lúdico en el que se educaba a los más pequeños, y que desembocaba en personas muy autónomas, participativas, seguras de sí mismas y con una gran resistencia a la frustración.Tal como indican muchos estudios antropológicos, fue con la adopción de un modo de vida basado en la agricultura que se produjo una fragmentación y jerarquización de la sociedad. Esto vino acompañado de un cambio de valores que abrió la puerta a la dominación de unos por otros, y a una crianza basada en la directividad. El juego quedó relegado a los márgenes, donde sigue hoy en día.

Afortunadamente, las investigaciones más recientes en el campo de la neurociencia y de la psicología apuntan al papel imprescindible del juego (del juego libre, esto es) en el desarrollo cognitivo: “La experiencia de juego cambia las conexiones de las neuronas en el cerebro. Y sin juego, esas neuronas no experimentan cambios”, dice Sergio Pellis, de la Universidad de Lethbridge, Canadá. “Son esos cambios que se producen durante la infancia en el córtex prefrontal los que contribuyen a desarrollar el centro ejecutivo del cerebro, que tiene un papel crucial en la regulación de las emociones y la resolución de problemas”. Inversamente,la carencia de juego en la infancia está asociada con personalidades antisociales y con psicopatologías graves.

La función del juego es construir cerebros pro-sociales, cerebros sociales que saben cómo interactuar con otros de manera positiva.— Jaak Pankseep, Washington State University


El juego, si puede ser al aire libre, mejor, como ilustra Play Again, el documental de Tonje Hessen Schei acerca de las consecuencias para la infancia de vivir al margen de la naturaleza. Desgraciadamente, nuestros niños y niñas urbanos tienen cada vez menos oportunidades de estar en espacios abiertos, y de aprovechar todas las oportunidades que la naturaleza les da para conocer sus cuerpos y desplegar sus mentes: es en la naturaleza donde pueden encontrar retos que pongan a prueba su destreza física, sus resistencia, su fuerza y su confianza. Y es en la naturaleza, también, donde un sinnúmero de “juguetes” vegetales y minerales espera a que la imaginación de una niña o un niño les haga cobrar nueva vida. En palabras de Leonardo da Vinci, “son los objetos indeterminados los que estimulan a la mente a inventar”.

Como todas las cosas buenas, el juego no admite sucedáneos. Lo que se nos vende desde hace algún tiempo con la expresión "aprender jugando" no consiste más que en edulcorar un aprendizaje que sigue siendo guiado, impuesto y diseñado por adultos, que no surge del propio niño, de sus inquietudes y de su curiosidad espontáneas; no vale el juego organizado, en el que las normas vienen dadas, donde no hay negociación entre iguales, donde no hay espacio para innovar ni salirse fuera de lo establecido. Tampoco vale el juego en que se persigue un premio, o que se juega para ganar, porque la recompensa del verdadero juego es, sencillamente, jugar.

Las empresas de mercadotecnia saben bien de nuestra necesidad de jugar, de niños pero también de adultos. De ahí la tendencia a gamificar (es decir, aplicar técnicas basadas en el juego) desde las compras por internet a las redes sociales, para sacarnos del aburrimiento crónico y estimular nuestro interés y nuestra (re)conexión emocional.

¿Nos hemos olvidado los adultos de jugar? Sin juego nuestras vidas no sólo son más grises, sino que perdemos la posibilidad de explorar todos los matices de lo posible, de experimentar una libertad auténtica que nos despoja de máscaras y artificios convencionales, de retomar la sensación de que nuestra vida está (un rato al menos) en nuestras manos. En lugar de establecer prohibiciones al juego, las personas mayores podríamos, de la mano de las niñas y niños, tratar de recuperar el espíritu lúdico en nuestras calles y plazas, en nuestras casas y en nuestras vidas. Quién sabe si sería el principio de una revolución: la más divertida, participativa e igualitaria de todas.

1 Peter Gray, en su libro Free to Learn, nos habla de un experimento en el que niños de hasta dos años eran capaces de resolver problemas de lógica avanzados para su edad cuando se les presentaban mediante el juego, mientras que no lo eran cuando se les presentaba la tarea como algo serio.


Miedo a petardos ¿Qué hago esta noche?

publicado a la‎(s)‎ 31 dic. 2014 4:01 por Ana Masoliver   [ actualizado el 22 jun. 2016 23:35 ]

Miedo a petardos ¿Qué hago esta noche?

La Noche Vieja y las fiestas de nuestro barrio o pueblo son las fiestas mas temidas por los perros con miedo y fobia a los ruidos, y sus dueños. Son días y noches de petardos y fuegos artificiales y sucede que con estos sonidos tenemos intensidades muy altas, poco frecuentes y muy poco predecibles por lo que la respuesta de miedo resulta ser MUY ALTA. La mayoría de los perros lo pasan verdaderamente mal, sufren: 

  • Taquicardia 
  • Jadeos 
  • Temblores, agitación incluso parálisis 
  • Salivación excesiva 
  • Pupilas dilatadas 
  • Sudoración de las almohadillas 
  • Micción o defecación descontrolada 
Y vemos como aparecen muchos de estos comportamientos:
  • Huida, búsqueda de refugio 
  • Ladridos 
  • Agresión 
  • Destrucción 
  • Señales de apaciguamiento: Esconder el rabo entre las patas, bajar las orejas y la cabeza. 
Estos miedos se pueden y deben tratar a largo plazo, hace falta un tratamiento específico y personalizado y tiempo para desarrollarlo, si ya tenemos las fiestas encima aquí tenéis unos consejos que pueden aliviar a vuestros perros esta noche:
  • Nuestra actitud es muy importante, somos su guía, referente y apoyo y acudirá a nosotros a pedir ayuda. No hay que castigar ni corregir nunca cuando esté asustado aunque el comportamiento no sea el adecuado. El ladrido, el tirón de la correa, el subirse al sofá, etc... son producto del miedo no son desobediencias. Si corregimos solo conseguiremos aumentar el estrés y que además desconfíe de nosotros. 
  • No fuerces al perro a enfrentarse a sus miedos, si quiere irse hay que ayudarle a irse, no obligarle a quedarse. 
  • Es muy importante no dejarlos solos, no ignores a tu perro, la compañía, el contacto y el consuelo son primordiales. Dale normalidad, mucha normalidad. 
  • La pregunta del millón es si hay que acariciar o no, si el miedo se refuerza cuando prestamos atención. Las conductas involuntarias no se refuerzan con caricias. Actuar con tranquilidad y normalidad, no añadir situaciones extrañas, no prestar una atención exagerada. Si el perro busca refugio en nosotros se lo daremos y si pide una caricia se la daremos, una caricia larga, lenta y tranquila, como deberían ser siempre. Ser un buen referente de calma y no ponernos de mal humor ayuda a no sumar ansiedad a su estado.
  • No impidas las reacciones de huida, si estamos en la calle lo primero que haremos será poner la correa e irnos a casa, si estamos en casa no le impediremos moverse y meterse donde quiera. 
  • Plantearemos paseos temprano para evitar las horas mas problemáticas, si no quiere salir a la calle no le forzaremos, por unos días las salidas pueden limitarse a buscar un sitio cerca de casa donde haga sus necesidades y volver. Si hay riesgo de que entre en pánico y huya lo llevaremos atado pero atenderemos su petición de ir a casa inmediatamente.
  • Pondremos algún sonido agradable que amortigüe el sonido de fuera: televisión, música, la radio, un ventilador... 
  • Cerraremos puertas, ventanas, persianas... no solo para amortiguar el ruido, hay perros que entran en pánico y pueden saltar por una ventana abierta.
  • Podemos darle un hueso o juguete comestible, algo muy apetitoso mientras suenan los petardos, plantear algún juego de olfato. Si no cogen comida no insistiremos. 
  • Crear una estancia segura de ruidos, lo mas aislada posible, donde el perro ya este acostumbrado a ir o hayas observado que va cuando tiene miedo, a poder ser que no de al exterior, siempre estará la puerta abierta, las persianas bajadas, poner música (étnica), ponerle su cama o manta, ideal si está habituado al transportín lo podemos poner en esa habitación y taparlo con una manta. (solo si el perro está habituado al transportín). Si el perro no va de motu propio podemos guiarlo las primeras veces hacia esa habitación. Le dejaremos también algo rico para comer, un kong, un hueso o similar si se lo come genial pero tampoco le forzaremos a nada. 
  • Si nuestro veterinario lo considera necesario podemos ayudar al perro con tratamiento farmacológico, un ansiolítico para reducir la ansiedad en un momento puntual, nunca sedantes que inmovilizan al perro pero no alteran su percepción. 
  • Se puede complementar esta actuación de urgencia con otras ayudas como: las feromonas (collar o enchufe), camisetas anti estrés, remedios homeopáticos, valeriana, flores de Bach, etc 
Recuerda que son consejos de urgencia no un tratamiento que solucione el problema. Consulta con tu veterinario o educador para que el año que viene tu perro pueda afrontar esta noche mas tranquilo.



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