La dominancia

David Mech es el "padre" de la dominancia, este termino junto con el de macho (y hembra) "alfa" se comenzaron a utilizar a partir de sus estudios con lobos en los años 70.

David Mech dice en su página www.davemech.com:

"El concepto de lobo alfa está muy arraigado en la literatura popular sobre el lobo, al menos en parte, a causa de mi libro "El lobo: ecología y comportamiento de una especie en peligro", Escrito en 1968, publicado en 1970, reeditado en edición de bolsillo en 1981, y en la actualidad otra vez en imprenta, a pesar de mis numerosas peticiones a la editorial para detener su publicación. Aunque la mayor parte de información del libro todavía es correcta, mucha no está actualizada. Hemos aprendido más acerca de los lobos en los últimos 40 años que en toda la historia anterior.


Una de las piezas mas obsoletas de la información es el concepto de lobo alfa. "Alpha" implica competir con los demás y convertirse en el perro superior al ganar una pelea o una batalla. Sin embargo, la mayoría de los lobos que alcanzan esta posición lo hacen simplemente apareandose y teniendo crías, que luego se convierten en su manada. En otras palabras, no son más que los criadores, o padres, lo que hoy llamamos el macho reproductor y la hembra reproductora".





Y Marc Bekoff profesor emérito de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Colorado en Boulder. Miembro de la Sociedad de Comportamiento Animal y autor de numerosos libros publicó un artículo donde dice:

La dominancia social no es un mito: Los lobos, perros, y otros animales.

La dominancia social es real, pero ha sido ampliamente mal entendida y mal empleada.

El concepto de dominancia social no es un mito. Un mito es una historia inventada. El concepto de dominación, ha sido y sigue siendo, un concepto muy importante que ha sido mal interpretado y mal utilizado, a menudo por aquellos que no han dedicado mucho tiempo a la realización de estudios detallados de otros animales, incluidos los que viven en estado salvaje.

La dominancia es un hecho. Animales no humanos (y humanos) se dominan unos a otros en un gran número de formas. Los individuos pueden dominar o controlar (1) el acceso a diferentes recursos, incluyendo el alimento, las parejas potenciales y reales, el territorio, áreas de descanso y sueño y la ubicación en un grupo que está más protegido de los depredadores, (2) los movimientos de los demás, o (3) la atención de los demás, una idea planteada por Michael Chance y Larsen Ray. Incluso si las interacciones de dominancia son poco frecuentes, se producen, y es por eso que es importante registrar muchas horas de observación de individuos conocidos. Como sea que uno llega a conocer a los individuos de un grupo, uno aprende más y más acerca de las formas sutiles en que se comunican con una gran variedad de mensajes sociales, incluidos los utilizados en las interacciones en las que un individuo controla a otro.

El fenómeno de la dominancia situacional complica el panorama. Por ejemplo, un individuo de bajo rango puede ser capaz de mantener la posesión de los alimentos, incluso cuando son desafiados por otro individuo que activamente lo domina en otros contextos. He visto esto en coyotes salvajes, perros, otros mamíferos y aves diversas. En estos casos, la posesión es lo que cuenta. He estudiado estas las relaciones de dominación (que me atrevería a llamar sociales) en una amplia variedad de especies, y en cualquier libro de texto introductorio sobre el comportamiento animal donde se contienen varias definiciones de dominancia y muchos ejemplos. Otro factor que lo complica es que hay una gran cantidad de variantes en la forma en que la dominación se expresa tanto dentro como entre las especies.

Lo que ha ocurrido en los últimos 30 años sobre la base de una amplia investigación sobre el comportamiento comparativo es el descubrimiento de que la dominación no es un concepto explicativo simple o ubicuo, como algunos lo llevaron a ser. Por ejemplo, durante muchos años se asumió que los animales dominantes se apareaban más y controlaban el acceso a varios recursos. Ahora sabemos que esto no es necesariamente así en todas las especies o incluso dentro de los diferentes grupos de la misma especie. A menudo, los animales menos dominantes o subordinados son capaces de aparearse y capaces de controlar a los demás en diferentes contextos.

Entonces, ¿hay muchas novedades bajo el paraguas de la dominación? Sí y no. En 1981 la primatóloga Irwin Bernstein publicó el ensayo más importante sobre la dominancia, en el que hablaba de todo lo anterior y mucho más. Bernstein y otros desde entonces han argumentado convincentemente que tenemos que ser muy cautelosos antes de tirarnos a la piscina, porque el concepto de dominación, es útil a pesar de las complejidades y sutilezas recién descubiertas.

Para estar seguros, los etólogos no han llamado a la dominancia un mito. Por el contrario, hemos señalado que una explicación unívoca de la dominación, dependiente de un significado unívoco de lo que es la dominación, es engañosa y simplista. Un excelente análisis de la posición dominante en varios animales se puede encontrar aquí.

El dominio sin duda es un concepto escurridizo, con respecto a cómo se expresa y cómo las variaciones individuales en la dominancia social influyen en el comportamiento. Una definición estricta no es necesariamente válida en todas las especies, dentro de cada especie, o en diferentes contextos. Muchas de las discusiones en las que se critica el concepto amplio de la dominación social son muy informativas, pero afirmar que la dominación es un mito va en contra de lo que sabemos acerca de las relaciones sociales sutiles, fugaces, y complejas relaciones sociales y de la dinámica social de muchos grupos de especies.

Nota: Algunos de los críticos de la “dominancia social” son aquellos que estudian y / o entrenan a los perros y fue este ensayo el que me hizo volver a examinar el concepto de posición dominante. En este ensayo el autor escribe, "el Dr. David Mech, el mayor experto del mundo sobre los lobos, dice que en 13 años de estudio de los lobos en la Isla Royale en Michigan nunca [la cursiva es mía] vimos ninguna muestra de la dominación." Cuando leí esto fui (y sigo siendo) incrédulo. En el poco tiempo que he visto lobos salvajes en el Parque Nacional de Yellowstone he visto manifestaciones de dominancia en varias ocasiones y otros investigadores también informan de este tipo de interacciones.

Algunas de las preocupaciones de los críticos son legítimas porque tenemos que tener mucho cuidado con la generalización del comportamiento de los lobos silvestres y en cautiverio (a partir de los cuales surgieron los perros) hacia la conducta de los perros. También es importante darse cuenta de que el mal uso del concepto de posición dominante que resulta, por ejemplo, en una persona violenta dominando a un perro, no es una forma válida, respetuosa, ni humana de tratar o adiestrar a nuestros mejores amigos.

Nota 2: el ensayo de David Mech se puede encontrar aquí. Es importante tener en cuenta que él no rechaza el concepto de posición dominante (ni tampoco la rechaza aquí). De hecho, él escribió: "Asimismo, los cachorros están subordinados a sus padres y hermanos mayores, sin embargo, son alimentados preferentemente por sus padres, e incluso por sus hermanos mayores (dominantes) (Mech et al., 1999). Por otro lado, los padres dominan a los hijos mayores y restringen su ingesta de alimentos cuando el alimento escasea, alimentando a los cachorros en su lugar. Por lo tanto, el efecto más práctico de la dominancia social es que el individuo dominante de la elección de a quién destinar a la alimentación".

Es evidente que hay mucha confusión sobre este asunto (así como sobre el uso de la palabra "alfa") y parece haber mitos acerca de lo que realmente piensa Mech sobre el tema. Él mismo (y muchos otros) argumentan que la noción de dominio social no es tan ubicua como algunos pretenden que sea, pero no la desechan taxativamente.

Nota 3: Otro de los trabajos de David Mech, titulado "Comportamiento de dominación intensiva y prolongada entre lobos grises, Canis lupus", que muestra claramente que él no rechazó para nada la noción de dominación se puede encontrar aquí (ver también).

En respuesta a mi ensayo, David Mech me escribió:

"Probablemente no tendré tiempo para leer esto ahora mismo, porque estoy preparando un viaje fuera del país para la próxima semana. Sin embargo, una lectura rápida del artículo Kelley revela mucha desinformación que se me atribuye. Esta mala interpretación y el total falta de información, como la de Kelley, me ha atormentado durante años. De ninguna manera rechazo el concepto de dominancia”



El artículo original Pinchando aquí.



Acudimos a la conferencia que dio David Mech en Bilbao el 27 de abril de 2013, Aquí os dejamos las anotaciones siguiendo con el hilo de este artículo.




Y para concluir un estupendo artículo de Almudena Ortiz publicado en la web mascoteros:

LOS MITOS DEL LOBO ALFA Y LAS TEORÍAS DE LA DOMINACIA

Desde hace varias décadas (un largo lapso de tiempo, pero minúsculo si lo comparamos con el tiempo que la humanidad lleva conviviendo con los perros), se han popularizado ciertas teorías que se han anclado profundamente en la cultura popular. Lo curioso es que la mayoría de las personas que trabajan de manera profesional con los perros ni siquiera saben en qué consiste exactamente la famosa teoría de la dominancia. Ni en qué consiste, ni de dónde viene ni de quien… entiendo que no todos sabemos hacer de todo, pero si tu trabajo se basa en lo que has oído de otros adiestradores y ni siquiera te ha intrigado saber un poquito más sobre ese tema, mal vamos.

EMPECEMOS POR EL PRINCIPIO…

El modelo alpha de dominancia se gestó en unos estudios sobre manadas de lobos en los años 40. Basados en observaciones sesgadas de las mismas, pues no es fácil estudiar una manada de lobos en libertad, se obtuvieron algunas conclusiones erróneas cuya sombra llega hasta nuestros días. No es que las conclusiones estuvieran equivocadas, es que no tenían suficiente información.

Curiosamente, tan populares se hicieron estas teorías que no sólo se aplican a lobos si no que basta con poner un documental de animales para que nos identifiquen un individuo alfa ya sea en grupos de elefantes, hienas y si nos ponemos hasta caracoles.

¿ES UN ERROR PENSAR QUE DENTRO DE UN GRUPO SOCIAL HAY GRADOS?

No, no lo es. Dentro de cada grupo social hay unas jerarquías (es decir: un orden, una organización). Puesto que nos gusta vivir en grupos, es necesaria cierta organización para evitar conflictos, y también una serie de rituales para afianzarlos. El problema al hablar de jerarquía, es cuando implica casi un estado de terror dentro del grupo, en el que cada individuo dedica todo su tiempo en intentar ocupar el lugar de otro y de una manera más bien violenta.

Pensemos en los grupos de personas. El grupo más evidente es la familia, donde hay una jerarquía natural: los padres son los que controlan los recursos, los hermanos mayores tendrán cierto poder sobre los más pequeños pero obedecen a los padres, etc. Es un orden lógico y evidente, pues son los padres los que toman las decisiones, pero las jerarquías no implican una dominación cruel y sistemática sobre los que está por debajo, más bien una guía de los mayores sobre los más pequeños. De hecho, si consideramos que el dominante es el que controla los recursos, este razonamiento se cae por su propio peso. Probablemente los más pequeños coman los mejores alimentos y tengan el mejor sitio para dormir, pero seguirán siendo los padres los que provean el lugar de descanso y la comida. Si ahora consideramos que una familia de lobos funciona de manera muy parecida, entenderemos en qué consiste el papel del alfa.

¿Y QUÉ OCURRE CUANDO LOS HIJOS CRECEN? ¿NO EMPIEZAN A INTENTAR DESAFIAR AL ALFA?

Según el profesor David Mech, no existe endogamia en las manadas de lobos, así que es bastante improbable que entre hermanos se produzca lucha por las hembras. Cuando los machos crecen lo suficiente, suelen separarse de la manada para formar su propia familia. Las hembras, si hay abundancia de recursos, pueden quedarse más tiempo e incluso ayudar a criar a la próxima camada. Es difícil sacar más de una camada a la vez, así que no es que la hembra dominante sea la única que se reproduzca, es que probablemente se necesite toda la ayuda posible para sacar su camada adelante. Parece ser que las demás hembras padecen un pseudoembarazo e incluso llegan a producir leche, lo cual parece estar relacionado con los pseudoembarazos que se observa en las perras.

En una familia de humanos ocurre algo parecido. Los hijos cuando crecen no intentan ocupar el lugar del padre (y si lo hacen es porque existe algún problema serio), simplemente cuando sienten la necesidad de formar una familia o de ver mundo y además escasean los recursos (espacio en casa, etc) se van.

En un seminario se le preguntaba a David Mech (uno de los precursores de la famosa teoría de la dominancia) quién come primero en una manada de lobos. La respuesta no deja lugar a dudas: “Tras la caza, si la presa es pequeña, comen antes los padres, con la finalidad de poder regurgitar comida suficiente para los cachorros más pequeños y por tanto, más débiles. Sus hermanos mayores, al ser más fuertes, deberán esperar a comer los restos. Si la presa es grande, comen todos a la vez, indistintamente de quiénes sean”. Además, añade: “El macho cederá su comida a la hembra cuando estén criando alguna camada, para asegurar la supervivencia de sus genes”. La próxima vez que alguien te recomiende comer antes que tu perro para demostrar quién manda, medita sobre esto.

Por cierto, un dato importante es que David Mech prefiere dejar de usar el término ”alpha” por las connotaciones que tiene y utilizar “padres” y “pareja reproductora”.

Es realmente curioso que donde unos ven conclusiones obvias de colaboración y vida familiar, otros extraigan las conclusiones totalmente opuestas. Basándose en la existencia de un individuo alfa o dominante como les gusta llamarlo, imaginan todo un plan para someter mediante la fuerza e intimidación al resto de los miembros del grupo. Y por supuesto, los demás individuos pasan sus miserables vidas pensando en cómo derrocar al líder y ocupar el poder. Parece más una psicosis paranoide que la pertenencia a un grupo social.

La teoría de la dominancia en realidad les es muy útil a algunos para justificar cualquier cosa que quieran hacer con un perro. Como ante todo hay que quedar por encima del perro, cualquier técnica o artilugio de tortura es válido. Pero a este razonamiento le veo algunas lagunas. La primera es que si quieres ser el líder de la manada, necesitas tener madera de líder. Esto implica proveer los recursos, ser una persona con seguridad en si misma y gran capacidad para resolver conflictos. Si tienes que utilizar la violencia y la intimidación de manera habitual para mantener tu posición no eres muy buen líder.

A LOS LÍDERES SE LES RESPETA POR LO QUE SON, A LOS TIRANOS SE LES TEME POR LAS REPRESALIAS.

Respecto a la supuesta técnica de dar golpecitos en el cuello al perro porque es lo que se supone que le haría la madre, Mech responde: “Los lobos adultos, generalmente los padres, pueden coger a sus crías del pescuezo o para trasladarlas a otro sitio, a veces durante kilómetros, o para tumbarlos en el suelo y sujetarlos por el cuello tratando de inmovilizarlas para que no se alejen de la madriguera, soltándolos y dándose la vuelta para que el cachorro le siga, es más una forma de evitar que se alejen que un castigo”.

Y por cierto, ¿tolerarías en cualquier otra persona las correcciones que te hace tu madre? Medita sobre esto también.

LA MITOLOGÍA QUE SE HA CREADO ALREDEDOR DE LA TEORÍA DE LA DOMINANCIA ES INCREÍBLEMENTE EXTENSA, Y SE RETROALIMENTA COMO UN MONSTRUO INSACIABLE. ALGUNAS DE LAS IDEAS MÁS O MENOS ABSURDAS SE DETALLAN A CONTINUACIÓN:

No debes dejar a tu perro subir al sofá ni muchísimo menos dormir en la cama. Es el líder el que duerme en el mejor sitio. Vale, esto encierra parte de verdad. Tanto los perros como los lobos prefieren descansar en lugares altos, algo muy lógico porque así pueden controlar el entorno y proteger a su familia, así que los cachorros deben estar en lugares más bajos y protegidos. Esto no parece tener mucha relación con dormir la siesta en el sofá, el perro busca el sitio más cómodo de la casa y punto. En cuanto a lo de la cama, no parece muy probable que el padre de familia lobuno se acurruque en el lugar más abrigado y protegido y deje a la hembra y a los cachorros en el sitio peor.

Pasar por delante de ti en las puertas o tirar de la correa son claros indicios de que intenta dominarte. Punto uno: en el campo no hay puertas. Es un pequeño matiz, pero es que no se muy bien cuál es el paralelismo con los lobos. Imagino que esto y lo de tirar de la correa está relacionado de alguna manera un poco retorcida con que son los líderes de la manda van los primeros cuando van de caza o se desplazan de un lado a otro. En fin, es que sería un poco raro que dirigiera la caza un individuo joven y con poca experiencia, o que decidiera dónde van a dormir. Este dato no lo he comprobado, pero sospecho que en los desplazamientos uno de los padres va delante y otro detrás controlando el grupo. En cualquier caso, cuando paseas con tu perro suelto, lo normal es que se adelante algunas veces y otras vaya detrás porque tiene interés en muchas más cosas que nosotros. Pero, al final, somos nosotros los que decidimos el camino.

Nunca debes dejar que un perro gane en los juegos de tira y afloja. Bien, no se quién ha inventado esta estupidez pero no hay por dónde cogerla. Está demostrado que las estructuras cerebrales que se activan en el juego son distintas completamente de las de la lucha. Así que si el perro está jugando, sabe que está jugando. De hecho, sólo hay que observar cuando dos perros juegan: es indiferente la edad y el tamaño, ambos se intercambiarán los papeles continuamente. La reverencia de juego significa que todo lo que ocurre a continuación “es broma”, y el juego es un excelente modo de reforzar los lazos y reducir las tensiones. Por cierto, por propia definición, una conducta que no es reforzada tiende a extinguirse, así que el resultado de no dejar nunca ganar al perro es que pierda el interés.

El juego siempre debe iniciarlo y acabarlo el líder. Se debe jugar cuando ambos participantes tienen ganas. No entiendo qué tiene esto que ver con el liderazgo.

Si el perro no se somete voluntariamente, hay que obligarlo. Esto implica ponerlo panza arriba por la fuerza, utilizando la técnica conocida como alpha-rolling. Pues para el que no lo sepa, este comportamiento es un ritual, una forma de comunicarse. No es la única forma que tienen de hacerlo pero tal vez sí la más espectacular, y no es una acción dirigida por el individuo que está de pié si no por el que se tumba. Significa “no quiero problemas y esta es mi declaración de intenciones”. Imaginemos que un lobo se lo hace a otro por la fuerza, sería tremendamente peligroso para ambos, así que es porque realmente quiere hacerle daño. Algunos autores afirman que sólo tendría este comportamiento si tiene intención de matarlo.

¿Qué sentirá un perro cuando se le obliga por la fuerza a adoptar esta postura? No es posible saberlo a ciencia cierta, pero sospecho que no es muy bueno para su salud mental. Eso suponiendo que se deje. También puede ocurrir que no lo vea del todo bien y te muerda, lo cual no sería raro. Si no fuera tan triste me reiría cuando recuerdo un adiestrador que recomendaba a una señora de complexión normal hacérselo a un golden con problemas de agresividad. En realidad es un buen consejo, si no la mata lo tendrá dominado, en ambos casos se soluciona el problema.

Seguro que hay muchas más, pero creo que ha quedado bastante claro en general. Sólo me gustaría comentar un último punto: en muchos programas de adiestramiento, libros e incluso programas de televisión se insinúa o incluso se dice abiertamente que haciéndote el líder todo lo demás viene rodado. Ejem, me asaltan algunas dudas.

¿El hecho de ejercer una intimidación constante sobre el perro le otorga poderes paranormales? Porque no hay otra explicación para que el perro de repente deje de ladrar a otro perro, sepa en qué lugar exacto de la casa puede o no tumbarse, acepte cualquier visita y manipulación, pierda el miedo al veterinario, se quede sólo en casa sin problema (una vez leí que un perro que ladra y destroza cuando se queda solo es porque se siente el líder y no soporta que te vayas sin su permiso), y un largo etc. Hay algunos perros que lo hacen, pero probablemente lo harían de todas formas, pues son seres extraordinarios.

Y ahora que todo queda más o menos claro, se nos ha quedado un punto en el tintero: los lobos no son perros. Vaya, todo nuestro razonamiento no sirve de nada.

Resulta que Frank Beach, otro investigador, dedicó 20 años de su vida a estudiar grupos de perros, no a extrapolar el comportamiento de los lobos. Y oh sorpresa, sus resultado fueron diferentes y sin embargo no suelen ni siquiera mencionarse en los libros sobre adiestramiento.

Algunas de las conclusiones que obtuvo de sus estudios fueron:
  • Los perros tiene una jerarquía muy rígida
  • Las perras tiene una jerarquía también pero es más variable
  • Al mezclar los sexos, también se mezclan las reglas
  • Los cachorros jóvenes tienen lo que se denomina “licencia de cachorro”, que les permite hacer prácticamente todo. Las hembras toleran mejor que los machos la licencia de cachorro. Queda revocada más o menos a los cuatro meses cuando otros perros adultos de medio rango lo obligan a hacer todos los rituales de apaciguamiento adecuados. Los perros que están más altos en la jerarquía no tienen nada que ver con esto.
  • No hay una dominación física, todo se consigue a través del acoso psicológico. Es una sucesión de rituales.
  • Muy pocos perros “alfa” han conseguido su posición gracias a la intimidación y la fuerza. Los que lo hicieron demasiado rápido fueron desposeídos de su cargo. A nadie le gustan los dictadores.
  • La gran mayoría de los perros alfa dirigen a los demás de forma benevolente. Confían en su posición y no se rebajan para demostrar que tienen razón. Tampoco se pelean los animales de bajo rango, pues saben que perderían y aceptan su posición.
  • Quienes se pelean son los animales de medio rango, pues su posición les crea inseguridad.
  • Alfa no es sinónimo de dominio físico. Cada perro especifica los recursos que considera importantes y no necesariamente es el más fuerte el que los controla todos.
  • Como los perros domésticos viven con los humanos, nosotros formamos parte de su manada y tenemos que tratarlos como miembros de la misma
Según Barry Eaton, los principios del mito de la dominancia son los siguientes:
  1. La estructura social de los lobos se explica como una jerarquía de dominancia lineal en la que hay una lucha constante por ser el alfa y dominar a la manada.
  2. Los perros domésticos descienden de los lobos y por lo tanto se les ha de aplicar la misma estructura.
  3. Los perros tratan de dominarnos.
  4. Tenemos que estar preparados, dar el primer golpe preventivo y dominarlos implantando con firmeza rígidas reglas.
Pero ahí no queda todo:
  • Como el perro desciende del lobo, su comportamiento es el mismo que el de un lobo
  • El ancestro del perro es el lobo gris de Norteamérica
  • Como los lobos grises forman manadas con una estructura jerárquica, los perros también
  • Como los perros domésticos viven con los humanos, nosotros formamos parte de su manada y tenemos que tratarlos como miembros de la misma
Y así, hasta el infinito y más allá.

Si has conseguido leer hasta aquí enhorabuena, realmente te interesa el tema. Pero en realidad podríamos haberlo resumido en seis frases:
  • Los lobos se comportan como lobos, no como la idea que tenemos de los lobos.
  • Los lobos viven en grupos familiares muy similares a los de los humanos.
  • Como en cualquier grupo social hay unas normas y unos líderes que dirigen y protegen a los demás.
  • Los líderes son firmes, justos y benevolentes y son seguidos de buena gana por los demás. Los tiranos son crueles e intimidantes y acaban siendo derrocados.
  • Los perros no son lobos. Son perros.
  • Los perros se comportan como perros.
¿Y cómo se comporta un perro? Llevan al menos 15000 años con nosotros, algo habremos aprendido desde entonces.

AUTOR: ALMUDENA ORTIZ – DOGSTAR

Dogstar está formado por José Luis Arias y Almudena Ortiz, terapeutas holísticos del comportamiento canino.

Basan su trabajo en la aplicación de las teorías de aprendizaje animal, construyendo una relación propietario-perro basada en la confianza y respeto mutuo, obteniendo un aprendizaje fiable y duradero. En ningún caso utilizan castigos o métodos aversivos.

Están especializados en terapias de modificación de conducta. Su objetivo es dotar a cada persona de las herramientas necesarias para cambiar los comportamientos problemáticos y empatizar con su perro para profundizar en el origen de estos, así como aprender a afrontar situaciones futuras.