El paseo

Una de las necesidades más fundamentales de un perro y de las actividades mas placenteras que podemos realizar junto a él, es el paseo. Es el momento de explorar, de conocer, de relacionarse con el mundo, de compenetrarnos, de entendernos, de comunicarnos y de disfrutar el uno de la compañía del otro. El objetivo principal del paseo no es que nuestro perro haga sus necesidades fuera de casa, es SU paseo por lo que nosotros debemos quedarnos siempre en un segundo plano interviniendo lo mínimo.

Para dar un paseo de calidad debemos tener varias cosas en cuenta:

Lo primero es adecuar el entorno y el tiempo del paseo a la edad y necesidades concretas del perro.

Lo que necesita un cachorro de 5 meses de un paseo, en cuanto al tiempo y al entorno, no es lo mismo que lo que necesita un perro de 1 año o uno de 5 y deberíamos tenerlo en cuenta. La socialización que en las primera etapas es crucial, mas adelante pasa a un segundo plano y cobran protagonismo las relaciones y necesidades sociales para terminar por convertirse en un adulto con otros intereses y preferencias.

Cantidad no es sinónimo de calidad, muchas veces están reñidas y abusamos de la duración de los paseos. Pensamos que cuanto más tiempo pase un perro en la calle o en el parque, mejor para él y es todo lo contrario. Cansar no es lo mismo que relajar y uno de los objetivos de un buen paseo es volver a casa relajados y satisfechos. Muchas veces nuestros perros vuelven sobre estimulados y mas excitados de lo que salieron, aunque agotados físicamente. 



El ejercicio es indispensable para el correcto desarrollo de un perro pero todo en su justa medida, sin abusar, no hace falta entrenar un atleta corriendo sin rumbo detrás de una bici o una pelota. Si los soltamos todos los días un rato y caminamos por un entorno rico en olores y estímulos, nuestro perro correrá, saltará, jugará y hará el ejercicio que su cuerpo necesite.  Estar pendiente de que le lancemos objetos le hace perderse cosas muy importantes para su bienestar, se olvidan de olisquear, de relacionarse con otros perros, de explorar y conocer cosas, de familiarizarse con entornos nuevos y un largo etc... además es muy fácil que un perro se obsesione con el lanzamiento de objetos y en vez de relajar estemos añadiendo una excitación innecesaria.

Igual de importante que el ejercicio que debe realizar el perro es que aparezcan, y permitamos, esa serie de conductas que a nosotros nos resultan peligrosas o desagradables pero que forman parte de su naturaleza y nos indican el grado de bienestar de nuestro perro, revolcarse en la hierba o en algún olor “maravilloso”, escarbar en la tierra, olisquear durante una eternidad, seguir un rastro, basurear.....

Tendremos en cuenta también si nuestro perro tiene algún problema en la calle, los miedos y todos los comportamientos derivados de ellos, nos obligarán a adecuar el paseo al problema de nuestro perro para que no se agrave y podamos ir trabajándolo y mejorando su calidad de vida todos los días.

Ya que vivimos en ciudad y tenemos que llevar a nuestros perros atados, otro punto a tener en cuenta será el material que utilicemos, ya que va a influir directamente en la calidad del paseo. Que collar o arnés utilizar y que tipo y largura de correa. Jordi Herrera nos lo explica con todo detalle en este vídeo:



Y para terminar, así como cuando los soltamos debemos cuidar que el entorno sea seguro y apropiado a sus necesidades y capacidades para intervenir lo menos posible y dejar que disfrute de su momento, cuando los llevamos atados no nos queda mas remedio que preocuparnos de que el manejo de la correa sea el correcto para cubrir esas necesidades tan importantes que hemos comentado. En este vídeo Jordi Herrera nos explica la forma correcta de pasear y qué tener en cuenta para dar un paseo satisfactorio: