La importancia de conocer el lenguaje canino


(Gracias a Viole Meléndez y Virginia Millares por compartir sus notas)

Desde que Turid Rugaas publicara su libro "El lenguaje de los perros. Las señales de calma" allá por el año 1997, se le ha dado muchas vueltas al tema, hemos aprendido a observarlas, analizarlas y a clasificarlas según su intensidad pero no hemos profundizado tanto como deberíamos, seguimos manejando prácticamente las mismas "palabras" y no se hasta que punto somos conscientes que esta comunicación es bidireccional, que no es solamente su lenguaje, que es un idioma que también podemos utilizar nosotros.

El libro sigue siendo de gran utilidad y aunque parezca mentira todavía hay muchos propietarios y personas dedicadas al mundo canino que o no lo han leído o no le prestan la suficiente atención. Es como vivir con un compañero de piso noruego y no intentar aprender palabras y expresiones de su idioma para facilitar el entendimiento y la buena convivencia.

Pero ¿Cómo podemos saber si nuestras señales son útiles? ¿Si el mensaje está llegando al receptor? ¿Si de verdad estamos entendiendo y nos están entendiendo?. Pues Agnes Validalo The dog pulse project nos echa una mano con el experimento que está realizando, tan fácil como poner un pulsómetro a un perro y medir la frecuencia de sus latidos cardíacos, así podremos saber que el pulso 
disminuye cuando el perro está relajado, y sube cuando el perro está alerta, en un estado de estrés. 

Si tenemos en cuenta que los perros emiten señales corporales continuamente y que continuamente leen el lenguaje corporal del individuo que tienen delante, con el pulsómetro conoceremos su reacción ante nuestras señales y actitudes corporales.

En la web vemos diferentes vídeos donde se ve el efecto de:
  • Acercarnos a un perro haciendo una curva en vez de en línea recta no solo mantiene su frecuencia cardíaca si no que la disminuye (-5,72%) manteniéndolo tranquilo, mientras que al acercarnos en línea recta vemos una subida significativa del pulso (+9,95%) llegando a generar picos de estrés bastante fuertes dependiendo de la situación.

Caminar haciendo una curva

  • Inclinarnos sobre el perro para ponerle el collar o arnés o agacharnos a su lado con el mismo objetivo tiene distinta repercusión sobre la frecuencia cardíaca del perro, al inclinarnos aumenta, si nos agachamos disminuye.

Agacharse - Inclinarse


  • Al Interponernos entre el perro y el estímulo que le asusta, le preocupa o le hace reaccionar, haciendo de pantalla, conseguimos que su frecuencia cardíaca disminuya manteniéndolo mas tranquilo.

Interponerse


  • Hacer una señal con la mano funciona de forma parecida a interponerse, hace de "pantalla" y produce los mismos efectos en la frecuencia cardíaca.

Senal con la mano


  • La diferencia entre jugar con la pelota y juegos de olisqueo.

"Trae" y juegos de olfato


¿Crees que después de conocer esto puedes hablar de otra manera con los perros?