Miedo a petardos ¿Qué hago esta noche?

La Noche Vieja y las fiestas de nuestro barrio o pueblo son las fiestas mas temidas por los perros con miedo y fobia a los ruidos, y sus dueños. Son días y noches de petardos y fuegos artificiales y sucede que con estos sonidos tenemos intensidades muy altas, poco frecuentes y muy poco predecibles por lo que la respuesta de miedo resulta ser MUY ALTA. La mayoría de los perros lo pasan verdaderamente mal, sufren: 

  • Taquicardia 
  • Jadeos 
  • Temblores, agitación incluso parálisis 
  • Salivación excesiva 
  • Pupilas dilatadas 
  • Sudoración de las almohadillas 
  • Micción o defecación descontrolada 
Y vemos como aparecen muchos de estos comportamientos:
  • Huida, búsqueda de refugio 
  • Ladridos 
  • Agresión 
  • Destrucción 
  • Señales de apaciguamiento: Esconder el rabo entre las patas, bajar las orejas y la cabeza. 
Estos miedos se pueden y deben tratar a largo plazo, hace falta un tratamiento específico y personalizado y tiempo para desarrollarlo, si ya tenemos las fiestas encima aquí tenéis unos consejos que pueden aliviar a vuestros perros esta noche:
  • Nuestra actitud es muy importante, somos su guía, referente y apoyo y acudirá a nosotros a pedir ayuda. No hay que castigar ni corregir nunca cuando esté asustado aunque el comportamiento no sea el adecuado. El ladrido, el tirón de la correa, el subirse al sofá, etc... son producto del miedo no son desobediencias. Si corregimos solo conseguiremos aumentar el estrés y que además desconfíe de nosotros. 
  • No fuerces al perro a enfrentarse a sus miedos, si quiere irse hay que ayudarle a irse, no obligarle a quedarse. 
  • Es muy importante no dejarlos solos, no ignores a tu perro, la compañía, el contacto y el consuelo son primordiales. Dale normalidad, mucha normalidad. 
  • La pregunta del millón es si hay que acariciar o no, si el miedo se refuerza cuando prestamos atención. Las conductas involuntarias no se refuerzan con caricias. Actuar con tranquilidad y normalidad, no añadir situaciones extrañas, no prestar una atención exagerada. Si el perro busca refugio en nosotros se lo daremos y si pide una caricia se la daremos, una caricia larga, lenta y tranquila, como deberían ser siempre. Ser un buen referente de calma y no ponernos de mal humor ayuda a no sumar ansiedad a su estado.
  • No impidas las reacciones de huida, si estamos en la calle lo primero que haremos será poner la correa e irnos a casa, si estamos en casa no le impediremos moverse y meterse donde quiera. 
  • Plantearemos paseos temprano para evitar las horas mas problemáticas, si no quiere salir a la calle no le forzaremos, por unos días las salidas pueden limitarse a buscar un sitio cerca de casa donde haga sus necesidades y volver. Si hay riesgo de que entre en pánico y huya lo llevaremos atado pero atenderemos su petición de ir a casa inmediatamente.
  • Pondremos algún sonido agradable que amortigüe el sonido de fuera: televisión, música, la radio, un ventilador... 
  • Cerraremos puertas, ventanas, persianas... no solo para amortiguar el ruido, hay perros que entran en pánico y pueden saltar por una ventana abierta.
  • Podemos darle un hueso o juguete comestible, algo muy apetitoso mientras suenan los petardos, plantear algún juego de olfato. Si no cogen comida no insistiremos. 
  • Crear una estancia segura de ruidos, lo mas aislada posible, donde el perro ya este acostumbrado a ir o hayas observado que va cuando tiene miedo, a poder ser que no de al exterior, siempre estará la puerta abierta, las persianas bajadas, poner música (étnica), ponerle su cama o manta, ideal si está habituado al transportín lo podemos poner en esa habitación y taparlo con una manta. (solo si el perro está habituado al transportín). Si el perro no va de motu propio podemos guiarlo las primeras veces hacia esa habitación. Le dejaremos también algo rico para comer, un kong, un hueso o similar si se lo come genial pero tampoco le forzaremos a nada. 
  • Si nuestro veterinario lo considera necesario podemos ayudar al perro con tratamiento farmacológico, un ansiolítico para reducir la ansiedad en un momento puntual, nunca sedantes que inmovilizan al perro pero no alteran su percepción. 
  • Se puede complementar esta actuación de urgencia con otras ayudas como: las feromonas (collar o enchufe), camisetas anti estrés, remedios homeopáticos, valeriana, flores de Bach, etc 
Recuerda que son consejos de urgencia no un tratamiento que solucione el problema. Consulta con tu veterinario o educador para que el año que viene tu perro pueda afrontar esta noche mas tranquilo.