El miedo ni de premia ni se castiga, SE CONSUELA

Escrito por Virginia Gallego para el número 12 de la Revista de Educación Canina en Positivo REC+.


El miedo no es un comportamiento, es una emoción y las emociones no pueden ser reforzadas. 

Esta afirmación puede ser difícil de entender para algunos, de hecho, está creando grandes debates en el mundo de la educación canina. 

Como sucede en muchas ocasiones parece ser un simple problema de semántica, de utilización correcta de la terminología aplicada a la educación canina y su claro entendimiento.

Efectivamente las emociones pueden ser intensificadas, aumentadas e incluso provocadas por estímulos bajo nuestro control. Podemos provocar el miedo a un mono mostrándole la cara de otro mono con miedo; las madres pueden provocar una reacción de miedo en sus hijos al mostrar ellas mismas miedo; los perros pueden reaccionar al olor de un ataque ansiedad humano reconociendo su esencia, hay muchos otros ejemplos que podrían ilustrar este argumento.

La cuestión es, ¿si yo acaricio a mi perro cuando muestra miedo, le estoy "reforzando" el miedo? 

NO, EL MIEDO NO PUEDE SER REFORZADO. Esto no significa que no pueda ser intensificado, pero como vamos a ver nada tiene que ver una cosa con la otra. 

"Refuerzo" es un término específico de la terminología que se refiere a que si se aplica algo agradable tras un comportamiento, este comportamiento tenderá a repetirse en el futuro. Sin embargo, si el miedo viene seguido o unido a algo placentero para el animal el miedo no aumentará, en cualquier caso disminuirá. Si "castigamos" el miedo, es decir, aplicamos algo desagradable cuando se muestra miedo, aumentará de intensidad. Por tanto vemos que ocurre lo contrario de lo que su terminología describe (el castigo hace que disminuya la probabilidad de que el comportamiento se repita en el futuro). 

Menudo lío ¿no? Voy a intentar aclararlo. 

Los términos refuerzo y castigo tienen su propio significado dentro del condicionamiento operante y el efecto contrario si los aplicamos al condicionamiento clásico ya que no pertenecen a este campo. 

Si tu "refuerzas" el miedo haces que disminuya, si "castigas" el miedo haces que aumente, esta afirmación es una contradicción en si misma ya que la terminología está siendo utilizada de manera incorrecta. Vemos que por lo tanto sería más acertado decir, no se puede "reforzar" el miedo. Los principios del condicionamiento operante no son por los que se rigen las emociones. 

¿Se puede intensificar el miedo? SI, por supuesto, pero no mediante los canales del refuerzo y el castigo.

No podemos intensificar una respuesta de miedo dando algo placentero al perro. 

Si las caricias dadas por el propietario al perro cuando este muestra miedo fueran realmente "refuerzos positivos" estaríamos diciendo que si le diese comida al perro en ese momento haríamos que tuviese más miedo, ¿es esto cierto? Todas las cosas consideradas "refuerzos positivos"" para un perro, es decir,  "agradables", caerían en la misma categoría, y ¿Qué pasa si aplico estímulos agradables cuando un perro muestra una emoción? ¿No queda unida esa emoción a esos estímulos agradables'? ¿No es esto condicionamiento clásico? ¿No es así precisamente esta técnica la que utilizamos para ayudar al perro a superar el miedo a un estímulo? 

Nos ayudaría a entender todo este proceso darnos cuenta que el condicionamiento operante y el condicionamiento clásico son realmente diferentes. Utilizan diferente terminología y se aplican en diferentes momentos de la modificación de comportamientos. Para entender toda esta argumentación debemos estudiar estas diferencias y utilizar la terminología de manera adecuada.

Es absurdo entrar en discusión sobre la teoría del aprendizaje si no entendemos claramente los principios en los que se basan estas teorías y manejamos de manera adecuada su terminología.

Este cuadro puede ayudarnos a entender estas diferencias.

 CONDICIONAMIENTO CLÁSICOCONDICIONAMIENTO OPERANTE 
Un estímulo neurológico se convierte en reflejo asociado. Ejemplo: el sonido de la campana se asocia a la salivación.
El aprendiz opera en el entorno y recibe una recompensa por determinada conducta. Ejemplo: el individuo acciona una palanca y recibe comida. 
Es un reflejo. Una simple conducta innata en la que se produce una respuesta INEVITABLE e INVOLUNTARIA ante una modificación de la situación ambiental.No es un reflejo, el sujeto debe realizar una actividad de manera VOLUNTARIA para obtener una respuesta.
Es una combinación de dos factores, estímulo y respuesta. La conducta es interna e innata.  La conducta es externa ya que tiene un efecto sobre el mundo exterior al individuo. La relación de la conducta tiene un efecto que aumenta la probabilidad de que en condiciones similares vuelva a aparecer la misma.

CUADRO DE CONTINGENCIAS aplicado en el condicionamiento operante

ggggggggggggggggggggggggPONER QUITAR
 BUENO R+ (Refuerzo positivo)C- (Castigo negativo) 
 MALOC+ (Castigo positivo) R- (Refuerzo negativo)

Por ejemplo, el ladrido por demanda, ¿que principios utilizaríamos? ¿es un comportamiento voluntario?¿modifica el perro con este comportamiento el entorno? ¿la aplicación de refuerzo o castigo influiría en la posibilidad de que el comportamiento se repita en el futuro? SI, por tanto hablamos de condicionamiento
operante.

El ladrido por miedo, ¿es un comportamiento voluntario? ¿el animal puede cesar el comportamiento de manera voluntaria? ¿que pasaría si aplicásemos refuerzos y castigos? Si le damos premios de comida a un perro que ladra por miedo veremos que el ladrido disminuye, por tanto no encaja en absoluto en los principios del condicionamiento operante, pertenece al condicionamiento clásico. Esta es la principal razón por la que decimos que no se puede "reforzar el miedo".

Recuerda que las conductas emitidas mientras sentimos miedo no son conductas voluntarias, no podemos controlarlas de manera voluntaria.

Cuando un perro muestra miedo debemos utilizar los principios del condicionamiento clásico. Utilizaremos estímulos que resulten agradables para el perro para contracondicionar esa respuesta de miedo (esto es lo que confundimos con "reforzar" el miedo) o redirigiremos su atención hacia otro estímulo. Utilizaremos los parámetros de distancia, duración y distracciones para ayudarle a superar esa emoción. CONSOLAR el miedo es lo más lógico. Ayudarle a superar esa emoción mostrándoles nuestra tranquilidad y apoyo emocional con cariño y respeto parece la manera más lógica de ayudar a nuestro perro. 

Si alguien te dice: no puedes acariciar a tu perro o cogerle en brazos cuando muestra miedo deberíamos preguntarle ¿por qué? Si te contesta que porque no puedes recompensar su comportamiento porque de esa manera le estás diciendo que sentir miedo está bien y aumentará su miedo puedes contestarle que "el miedo es libre".

No se puede controlar el miedo y sentir miedo es algo legítimo y nada racional. 

Cada uno tiene sus propios miedos y debemos respetarlo. Puedes preguntar ¿si sintieses miedo a algo que la otra persona no le parece lógico, te gustaría que te reconfortará, que te consolara ese miedo o que intentase explicarte que estás siendo tonto teniendo ese sentimiento? Los miedos no desaparecen ni aumentan de manera voluntaria, necesitan un tratamiento.

Si te contesta que no puedes recompensar su comportamiento de miedo porque lo repetirán para conseguir ese refuerzo, la respuesta parece aún más sencilla. Los perros no pueden fingir el miedo para conseguir un trozo de salchicha, esto si que es absurdo.


VIRGINIA GALLEGO